La cerámica coreana demuestra en Muel la belleza de lo imposible

Muel ofrece hasta el 22 de diciembre toda una oportunidad para disfrutar con la belleza de lo imposible. Un total de 29 artistas coreanos muestran bajo el título “Tradición Transformada” una colección de 87 piezas que recogen la tradición alfarera de Corea, la perfección técnica y la originalidad de trabajos inimaginables.

Zaragoza.- “La belleza viene del corazón y se derrama por los dedos del alfarero”. Lo dijo el ceramista inglés Bernard Leach. Esa misma belleza han logrado crear los 29 artistas coreanos que muestran en Muel piezas que parecen imposibles de componer. Bajo el título “Tradición Transformada: Cerámica contemporánea de Corea”, la sala de exposiciones del Taller Escuela de Muel exhibe la tradición alfarera de un país que ha logrado plasmarla en trabajos inimaginables.

“Vemos una fusión entre el conocimiento y la tradición artesanal con un efecto totalmente moderno y contemporáneo de la visión propia de los artistas coreanos”, ha señalado el director del Taller Escuela, Luis Navarro, quien no ha dudado en mostrar su entusiasmo por las piezas: “Más de una me llevaría a mi casa. Sobre todo destaca la exquisitez y la escrupulosidad que han tenido en el trabajo. Se ve efectivamente que son orientales y que tienen un concepto totalmente diferente del tiempo, de la paciencia… y dominan absolutamente todas las técnicas. Hay obras que son perfectas”.

No en vano, los 5.000 años de historia cerámica que tiene la cultura coreana avalan una perfección que puede pasar desapercibida. Una de las piezas, “Memoria rellena”, representa una tabla de gres con dos objetos de porcelana y parece demasiado sencilla entre el resto de las obras de la sala. Sin embargo, Navarro llama la atención sobre ella y comenta lo complicado que resulta obtener ese grado de perfección.

“Tradición Transformada: Cerámica contemporánea de Corea” es la exposición número 23 que organiza la sala del Taller Escuela y se quedará en Muel hasta el 20 de diciembre. “Es una producción de la Fundación Arts y Artists de Nueva York, con la sede principal en Washington -ha explicado Navarro-. Y cuando quisieron itinerar por Europa se pusieron en contacto con diferentes estamentos oficiales, y el embajador de España les recomendó varios sitios, entre ellos el Taller Escuela de Muel”.

"Huevos de ave", una creación que busca el contraste

Un sueño en Muel

Ha estado tres meses en Belfast (Reino Unido) y después de Muel viajará al Museo Nacional de Cerámica de Valencia y seguidamente a Alemania y Francia. “Para la sala de exposiciones esta muestra es algo espectacular”, ha confesado Navarro. Y ha continuado: “Una exposición magnífica que entra dentro de la línea editorial y de la programación que llevamos, que consiste en ir alternando la cerámica tradicional con la contemporánea, con el objeto de que los enamorados y admiradores de la cerámica puedan adquirir conocimiento viendo diferentes obras. Prácticamente es un sueño poder ver estas magníficas obras, sobre todo habiendo competido con algunas salas de exposiciones del Estado español muy importantes”.

Un total de 86 piezas de 29 artistas coreanos, de entre 30 y 60 años, componen esta muestra itinerante. “Proceden de diferentes regiones y centros de formación, lo que ha contribuido a que la exposición sea más diversa”, ha subrayado el diputado delegado del Taller Escuela de Muel, Óscar Lorente. Piezas pequeñas y otras de gran formato, la mayoría exentas y algunas creadas para estar colgadas en la pared, casi todas sorprendentes y unas pocas que reinterpretan vasijas y jarrones.

Técnicas tradicionales con métodos innovadores, diferentes tendencias y piezas puramente estéticas han movido a los artesanos coreanos a empezar a denominarse a sí mismos, artistas. Quizá su producción sea desconocida para el gran público, pero la delicadeza de sus formas y la ligereza de sus materiales crean unas composiciones que representan la belleza… la belleza de lo imposible.