El Casademont hace un partidazo y se lleva en el último suspiro su duelo ante el Barça (101-99)

Trae Bell-Haynes anotó la canasta ganadora. Fotografía: Casademont Zaragoza.
photo_camera Trae Bell-Haynes anotó la canasta ganadora. Fotografía: Casademont Zaragoza.

El Casademont supo sufrir y dio la campanada ante el Barça (101-99) en una de las mejores actuaciones colectivas del equipo. Ninguno de los dos conjuntos se despegó en el marcador del otro durante toda la cita y una canasta de Trae-Bell Haynes en el último suspiro hizo que la balanza se decantara para el cuadro maño. Los mejores locales fueron el propio jugador canadiense, que acabó el partido con 19 puntos y 14 asistencias que le concedieron el MVP con 32 créditos de valoración, y Mitchell Watt que llegó a los 22 puntos.

Porfirio Fisac apostaba por sacar como quinteto inicial a Bell-Haynes, González, Smith, Traoré y Watt. Por su parte, Roger Grimau iniciaba el duelo con Vesely, Laprovittola, Parker, Jokubaitis y Parra.

El Casademont inició el partido con la garra necesaria con la que se presuponía que debía salir al duelo. La cita era complicada, pero los chicos de Fisac arrancaron con todo ante uno de los pesos pesados de la categoría. Traoré empezaba siendo el más destacado del partido con un 2+1 que hacía vibrar al Príncipe Felipe a los tres minutos del inicio (7-5). De todas formas, en estos primeros instantes, el Barça no necesitaba mucho para anotar, solamente le bastaba con mover el balón rápido hasta encontrar a un tirador solo, o un triple con suma calidad.

No obstante, los de Fisac no le perdían la cara al partido y se notaban cada vez más cómodos sobre la pista. Bell-Haynes estaba siendo el mejor jugador de este primer parcial, pues hacía jugar a sus compañeros y sobre todo anotaba. Tras el espectáculo del canadiense, no hubo tiempo para más, y tras una canasta de Kravic a la media vuelta, los primeros diez minutos llegaron a su fin con un buen 21-18. El encuentro era un toma y daca y el que bajara una marcha se descolgaría en el luminoso.

El segundo cuarto empezaba con un tiro libre anotado por parte de McFadden y con un espectacular triple de Lucas Langarita que puso en pie al Príncipe Felipe. El Casademont estaba haciendo un partido pulcro en la zona de rebotes, pues ahí los de Fisac estaban siendo un seguro tanto en defensa como en ataque. Por si fuera poco, cuatro puntos consecutivos vía McFadden y Kravic obligaron a Roger Grimau a pedir tiempo muerto (29-20) ante la falta de soluciones defensivas de su equipo. La pausa no sirvió para mucho, pues McFadden irrumpió en el partido anotando un auténtico triplazo que puso más tierra de por medio.

El Casademont mostró una de sus mejores versiones y ganó en el intercambio de golpes frente al Barça.

El juego previsible y lento estaba lastrando mucho al Barça, que no podía con un Casademont ingobernable, con soluciones y mucho más listo con su posesión. Asimismo, el Príncipe Felipe estaba convirtiéndose en una hoya a presión que ayudó a dejar el encuentro a falta de tres minutos para el descanso en 39-31. Los últimos instantes fueron pura magia con la aparición de un Mark Smith que metió un triple prácticamente desde el medio del campo. Watt, también muy serio sobre la pintura, dejó el luminoso en 48-44 tras 20 minutos de duelo. El Casademont estaba dejando patentes las debilidades defensivas de un Barça que llegaba tarde a todas las acciones. Tocaba reflexionar.

UN FESTIVAL DE TRIPLES EN EL TERCER CUARTO

El descanso sentó mejor al Barça que al Casademont. Los de Roger Grimau tardaron poco más de dos minutos en igualar el partido y superar al Casademont (51-54). Por ello, Fisac pidió tiempo muerto para calmar las aguas e intentar parar la sangría que querían ejecutar los visitantes. Entonces apareció McFadden, que tuvo una meteórica actuación anotando hasta tres triples consecutivos en menos de dos minutos que volvieron a poner al Casademont por delante a falta de cinco minutos (68-65).

La última mitad del cuarto se convirtió en un auténtico festival de triples, sin tregua, del que salió victorioso el Casademont. Tras McFadden llegaron los triples de Watt y Gielo, aunque el Barça respondió con otros dos seguidos de Laprovittola y uno de Jokubaitis. El parcial estaba siendo inolvidable. Espectáculo, emoción y un Casademont ofreciendo su mejor versión. Y cuando parecía que nada podía superar la fiesta vivida, Gielo metió otra canasta de tres con la que finalizó el tercer cuarto, dejando el luminoso en 81-75. Faltaban 10 minutos para dar la campanada en la Liga Endesa.

Los últimos diez minutos no empezaron de la mejor forma para los intereses rojillos. El Barça salió al cuarto parcial muy sólido y con un Brizuela con la muñeca afinada que dejaba el luminoso en 86-85 a falta de cinco minutos para el final. El cuarto estaba ofreciendo pocos puntos y posesiones largas, pero ninguno mostraba signos de cansancio. Los últimos minutos fueron de infarto, cada punto a favor era una fiesta en el Príncipe Felipe y cada instante que el Barça tenía la posesión, el pabellón maño se convertía en una hoya a presión.

Restaba un minuto cuando ambos conjuntos iban empatados a 94. El Barça fallaba hasta tres rebotes consecutivos y esto daba alas al equipo de Fisac, que con una falta de Parker sobre Watt se puso en 96-94 a falta de 52 segundos para el final. Kravic anotó uno de sus dos tiros libres y puso ventaja de tres, que rápidamente se fue con la buena canasta de dos de Parker. Bell-Haynes recibió falta y no le tembló el pulso delante de la canasta para seguir en la disputa. Grimau pidió tiempo muerto para intentar aprovechar su última posesión ante la presión local. Y tanto que lo hizo, pues Parker anotó el triple decisivo a falta de siete segundos (99-99). La última posesión era rojilla y Trae Bell-Haynes se hizo un auténtico jugadón individual para anotar la canasta definitiva y hacer ganar una cita histórica al Casademont frente al Barça en el Príncipe Felipe por 101-99.