El Casademont despierta a tiempo ante el Nymburk y se lleva el duelo en el último cuarto (82-79)

Lucas Langarita efectúa un tiro. Fotografía: FIBA.
photo_camera Lucas Langarita efectúa un tiro. Fotografía: FIBA.

El Casademont ha logrado llevarse el primer partido de la segunda ronda de la FIBA Europe Cup ante el Era Nymburk por 82-79. Los de Fisac empezaron muy bien el duelo y pese a que perdieron intensidad y acierto en el segundo y tercer cuarto, en el último supieron competir para, primero igualar el marcador, y posteriormente llevarse la cita. Dejan Kravic fue trascendental en la primera parte del partido y Smith se echó el equipo a la espalda en los últimos diez minutos.

Porfirio Fisac apostaba para este duelo por sacar en el quinteto inicial a Trae Bell-Haynes, Lucas Langarita, Mark Smith, Yoanki Mencía y Dejan Kravic. Por su parte, Francesco Tabellini metía en pista a Spencer Svejcar, Sukhmail Mathon, Jitaurious Gordon, Jaromir Bohacik y Thomas Bell.

El Casademont salió al partido con la intensidad que requería la cita. Ninguno de los dos equipos se despegaba en el marcador y las faltas, producto de la intensidad dentro de la pista, eran una constante. Los de Fisac estaban moviendo el balón inteligentemente y los checos tenían perdidas tontas que estaban costándoles puntos en contra. Y eso se paga muy caro en una segunda ronda europea.

Los rojillos pusieron una marcha más con un Cinciarini ofreciendo asistencias a unos Mencía y Kravic, que acabó con 13 puntos, que tenían la muñeca inspirada y dejaban el marcador en 18-12 a falta de cuatro minutos para el final. El tiempo pasaba y el partido se ponía algo más bronco. No obstante, el Casademont dominaba el rebote en defensa y en ataque estaba teniendo ideas que se traducían en anotaciones. Para poner más descaro en la pintura, McFadden salió al final del cuarto para revolucionar el partido y dejar el parcial en 25-21. El cuadro zaragozano era superior, pero esto acababa de empezar.

El Casademont despertó en el último cuarto para llevarse el primer encuentro de la segunda fase de la FIBA Europe Cup.

El Nymburk salió más fresco tras el parón y demostraron su potencial en apenas tres minutos igualando el partido a 27-27. Bell y Mathon se colaban como querían entre los rojillos que no sabían cómo parar a los checos. Fisac pedía tiempo muerto en busca de respuestas que solucionaran el mal inicio de parcial local. Cuatro puntos en cuatro minutos eran los credenciales de un Casademont que necesitaba despertar cuanto antes para no tirar por tierra el buen primer cuarto cosechado. El partido se volvió un correcalles. Cosa que favoreció a los rojillos que pasaron de ir por debajo en el luminoso (33-37) a marcharse 42-41 al túnel de vestuarios. La igualdad era máxima y todo seguía en el aire.

UN TERCER CUARTO COMPLICADO

El Nymburk volvió al partido, de nuevo, más fuerte que el Casademont, aunque esta diferencia no se tradujo en un exceso de puntos contra los rojillos. Poco puntuaron ambas escuadras al comienzo del parcial con 6-9 en los primeros cinco minutos (48-50). Escasas canastas y muchos tiros libres, que no convertían los de Fisac, era lo que estaba ofreciendo el tercer cuarto a falta de cuatro minutos para acabar. Mucho ritmo pero poca claridad.

De un momento a otro, el Nymburk terminó de despertar y con Bell como principal anotador se alejaron en el marcador dejándolo en 48-55 a falta de tres minutos. Finalmente, un triple de McFadden y un par de tiros libres anotados por González dejaron el tercer cuarto en 54-65. Había mucho trabajo por hacer y la victoria parecía alejarse a no ser que el Casademont se pusiera el mono de trabajo.

El Casademont salió a los últimos diez minutos con las ideas más claras y sobre todo más acertado en ataque. Mark Smith intentaba encabezar la remontada con dos espectaculares triples que pusieron al Príncipe Felipe en pie, dando esperanza a la grada rojilla. Trae Bell-Haynes, que hasta el momento no había tenido protagonismo, se echó la dirección del equipo a la espalda y primero con una buena canasta, y posteriormente asistiendo a sus compañeros puso el marcador en 67-75 a falta de cinco minutos para concluir el duelo.

La realidad era que para igualar el luminoso se exigían cinco minutos de pulcritud absoluta, tanto en ataque como en defensa. Y así lo hizo el Casademont con otra canasta de Smith que brilló en los últimos minutos y dos tiros libres anotados por Watt. El luminoso era de 71-75 restando tres minutos y el Príncipe Felipe apretaba a más no poder.

La garra del pabellón se transmitió al equipo de Fisac, mucho mejor en el rebote y preciso en ataque, que vía Mark Smith y Langarita pudieron remontar el partido y llevarse este primer duelo de la segunda fase de la FIBA Europe Cup por 82-79. Tocó sufrir y competir, pero en cuanto el equipo ofreció toda su rasmia e intensidad se llevó el gato al agua. El domingo toca el Barça.