El Casademont apuntala su plantilla para disputar dos partidos en menos de cinco días

Los de Fisac se miden este miércoles al Obradoiro y el domingo al Baskonia. Fotografía: Casademont Zaragoza.
photo_camera Los de Fisac se miden este miércoles al Obradoiro y el domingo al Baskonia. Fotografía: Casademont Zaragoza.

El Casademont Zaragoza no tiene una semana sencilla. Un total de dos compromisos ligueros debe afrontar el equipo de Porfi Fisac, siendo el primero este miércoles a partir de las 20.00 horas en casa del Monbus Obradoiro, y el segundo, el domingo, frente al Baskonia a partir de las 17.00 horas en el Príncipe Felipe. No obstante, para estos dos choques, el conjunto zaragozano contará con un nuevo efectivo respecto a la pasada jornada ante Manresa (81-75), el ala-pívot Mitchell Watt, que pasó este domingo el reconocimiento médico y ya está entrenando a las órdenes de Fisac. Asimismo, el último en llegar fue Yoanki Mencía, MVP de la Liga Nacional de Básquet (Argentina), que al ser el tercer extracomunitario reforzará al equipo aragonés hasta que encuentre una salida como cedido, pues el alero no tiene cabida en el primer equipo, según informó el club.

Cabe destacar que Watt se une a Kravic y Okafor por el puesto de cinco y según explicó el propio Fisac en la previa ante el Unicaja Málaga, "la idea es ver qué hacemos con estos tres pívots (Okafor, Kravic y Watt) y quedarnos con dos". Es por ello, que ya con Watt a plena disposición, Okafor y Kravic tendrán que pugnar por un sólo puesto, siendo favorito el estadounidense, a pesar de que el club puede cortar el contrato de ambos en octubre y a priori parece ser el serbio el que menos oportunidades tendrá en pista.

Todo esto no es sino una buena noticia. La competitividad va a reinar en el Casademont y de esta forma el nivel interno del equipo irá subiendo. No solamente en la posición de pívot, sino también en el puesto de ala-pívot en el que el fichaje de Sulejmanovic y la posterior llegada de Gielo dejaban más que apuntalada la zona interior y obliga tanto al bosnio como al polaco a esforzarse al máximo por lograr los máximos minutos de juego. Un escenario prácticamente idílico en el que tal y como empezaron las cosas en pretemporada, cuando el equipo estaba a medio hacer, dejan una sensación de tranquilidad, de fondo de armario y de que la plantilla, pese a las lesiones y salidas, sigue teniendo sustento, cimientos y soporte necesario para una temporada que visto lo visto será cuando menos ajetreada.

DOS PARTIDOS EN MENOS DE CINCO DÍAS

Tener una plantilla bien apuntalada es básico en el baloncesto profesional. En caso contrario, difícil lo tendría un Casademont que en menos de cinco días se mide a dos potentes rivales. Cabe destacar que el resto de equipos no jugarán este choque del miércoles ante Obradoiro, pues corresponde a la tercera jornada liguera y se disputa entre semana debido a que el Casademont tuvo que jugar la fase previa de la FIBA Europe Cup con el consecuente aplazamiento de este encuentro. Poco tiempo tendrá para descansar porque el domingo también se tendrá que medir a un complicado Baskonia, aunque en el Príncipe Felipe y con el calor de la marea roja.

Por un lado, el Obradoiro, rival más cercano, llega a este choque tras haber caído ante Bilbao Basket (77-78) y Valencia (85-79) en dos partidos extremadamente igualados en los que la moneda no cayó de cara para el equipo que entrena Moncho Fernández. Estas derrotas lo han convertido en un rival directo del Casademont, en primer lugar, al ser el único equipo junto al de Fisac que solamente lleva tres choques ligueros, y en segundo, debido a que se encuentra justamente un puesto por encima de los rojillos, siendo los gallegos undécimos y los zaragozanos duodécimos. Un choque vital para sumar la segunda victoria en la Liga Endesa y mostrar buenas sensaciones.

Por otro lado, el duelo en el Príncipe Felipe ante el Baskonia va a ser cualquier cosa menos sencillo. La plantilla dirigida por Joan Peñarroya ganó este domingo al Granada (81-90) y en Euroliga perdió por solamente dos puntos ante todo un Real Madrid (77-79). Actualmente, el equipo vasco ostenta la segunda posición liguera tras haber ganado tres partidos y perdido uno, ante el UCAM Murcia por 88-76.

De todas formas, más allá de estadísticas, rachas y números, el Casademont debe hacer un buen baloncesto. Un juego coral, como el mostrado ante Unicaja, que también permita a las estrellas del equipo hacer sus individualidades en los momentos necesarios, como fue el caso de Okafor ante el conjunto malagueño o Trae Bell-Haynes, que siguió sin jugar ante Manresa por su lesión en el hombro. En el caso de vencer los dos choques de esta semana, los de Fisac ascenderían una gran cantidad de plazas colocándose más que posiblemente en la zona noble, o al menos de media tabla para arriba. Ganar a los más grandes está dejando de ser una opción para convertirse en una obligación.