Ahora toca trabajar, ya y de verdad, por Aragón

Roberto Garcia Bermejo. Director de Aragón Digital

Un millón de aragoneses estaban llamados a ejercer el derecho al voto en los 731 municipios de Aragón, tras una campaña electoral en la que Aragón ha tenido un protagonismo mediático en los medios nacionales, sin precedentes en la historia democrática de nuestra Comunidad. En las más de tres décadas que quien esto escribe se ha dedicado al Periodismo regional, nunca tanto compañero de fuera del territorio me ha contactado para solicitar información, pulsar ambiente o confirmar tendencias.

Un millón de aragoneses estaban llamados a ejercer el derecho al voto en los 731 municipios de Aragón, tras una campaña electoral en la que Aragón ha tenido un protagonismo mediático en los medios nacionales, sin precedentes en la historia democrática de nuestra Comunidad. En las más de tres décadas que quien esto escribe se ha dedicado al Periodismo regional, nunca tanto compañero de fuera del territorio me ha contactado para solicitar información, pulsar ambiente o confirmar tendencias.

Tras la resaca extremeña, la cita aragonesa se ha planteado como un segundo asalto en la pelea que el bipartidismo se está jugando en España, con un tercer contendiente, VOX, que está ganando un creciente protagonismo. El desembarco de líderes nacionales en esta Comunidad, que en algún caso han tenido más relevancia pública que sus candidatos, ha podido dar la sensación de que Aragón, por fin, va a tener la importancia que se merece en el conjunto del Estado.

Pero no hay que engañarse, quienes por unos días hayamos comprobado lo que es “sentirse” catalanes, vascos o madrileños, mañana mismo notaremos que solo hemos sido ese segundo round previo al tercero que se celebrará el 15 de marzo con las elecciones a las Cortes de Castilla y León. En el lado positivo habrá que confiar en que algunos españoles (políticos incluidos) se habrán enterado de dónde está Aragón y de que esta es tierra no solo de gran pasado, sino también de esperanzador futuro.

Como era más que previsible, no ha habido grandes sorpresas en los resultados electorales -el primer asalto marcó tendencias claras- toca ahora ponerse a lo que de verdad importa: Aragón. Los perdedores, que esta vez sí que los habido, tienen más de un año para recomponerse hasta las elecciones municipales. PSOE, Podemos y PAR tendrán que hacer análisis crítico de sus pésimos resultados, que en el caso socialista han sido catastróficos en una Comunidad en la que tantos años han gobernado.

Sin restar mérito a las formaciones menores que han crecido de forma relevante como CHA o mantenido su presencia en el Parlamento, el peso de la responsabilidad recae en los claros ganadores. El PP ha revalidado la confianza de los aragoneses volviendo a ser el partido más votado y VOX ha duplicado su presencia en las Cortes de Aragón. El intenso momento que vive esta tierra no debería verse afectado por la pelea, en muchos vergonzosa, que se vive en la política nacional y es hora ya de aparcar partidismos para que, especialmente los más votados, respondan a los intereses de los aragoneses.