Busque, compare…
Los años ochenta pusieron de moda el eslogan “busque, compare… y si encuentra algo mejor, cómprelo”. También a un director general, un tal Manuel Luque, quiero recordar, que era quien protagonizaba la famosa campaña y que marcó un cambio de tendencia en lo que ahora se llama comunicación comercial, antes publicidad a secas.
Eso parece que han hecho los aragoneses. Han buscado, han comparado y han elegido lo que creen mejor para sus intereses, y para los intereses de sus familias. Después, para los de la Comunidad, los ayuntamientos…
Los aragoneses han entendido el mensaje de Marcelino Iglesias. Dos legislaturas de estabilidad política e institucional, a las que ha contribuido, sin duda y de forma decisiva, la presencia de los aragonesistas. Ocho años de estabilidad que han permitido a Aragón disfrutar de un crecimiento económico superior al resto del país, y por encima de la media europea.
Ocho años que han situado las tasas de desempleo en índices envidiables y que han generado la confianza necesaria en la clase empresarial para que, entre otras cosas, nuestro PIB interior no esté sólo en las manos de General Motors.
Y por cosas como estas, supongo, han votado los aragoneses. Bueno, por eso, y para que continúe la bonanza económica de que disfruta nuestra Comunidad; la calma institucional y la lealtad al Estado.
Los ciudadanos no se equivocan nunca al votar y, en este caso, está claro que han votado la estabilidad, la tranquilidad y la confianza que les han transmitido los ejecutivos de coalición de Iglesias y Biel. Los demás análisis sobre los resultados que se planteen las fuerzas políticas no dejarán de ser excusas de mal pagador. Cuando se gana, se gana y, cuando se pierde, hay que reconocerlo.