Nuevamente me sugieren, me dan alas para generar energía de la sólida y constante, mis compañeros de tribuna Miguel Ángel Otín y José Antonio Prades, magníficos desbrozadores de caminos.
Apagones preparados, robos de cables sin importancia económica, previsible incidencia de los principales inversores en Aragón para absorber “remanentes” energéticos porque no generan inercia, incidencia en el consumo de agua como recurso de todos de los enfriadores de datos.
En los años 80 la propaganda política era comprensible. En nuestra comunidad expulsada del tratamiento de nacionalidad histórica también. Hoy a los gobiernos les mecen la cuna los tecnopolíticos. La crisis del procés, que Aragón se convierta en la nueva Virginia contra su sector primario, justifican planes de interés general autonómico. Aquí donde una quesería artesana tardará años hasta ver la luz, se encienden las rotativas (reales y figuradas) para los nuevos usufructuarios de los secanos.
Si un alcalde no tiene piscina y aunque no queden más que abuelos, ya se la harán si arrienda su paisaje. Si no, no le volverá alguien de su entorno político a llamar.
Aragón ye nazion, autodeterminazion. Aragón tiene sed y nosotros también (por eso yo lo reggae, decíamos en Huesca siguiendo a Escoria Oriental).
Aragón era foral, una Corona (o para la presidenta de sus Cortes que habría pasado en el autobús 35 por esa calle de tener mi origen camino de la única Universidad pública, una región en la que los oscenses, turolenses y zaragozanos aportamos a España nuestro correspondiente salero propio: unos con agujas de pino, otros con albahaca y en el centro de borraja disecada).
Porque Aragón es, o será, o it’s gonna be, no derecho foral reconvertido en Hacienda foral, no una nacionalidad histórica, no un territorio orgulloso terraplanista y si pasas de Fraga te caes, no: sino un hub.
Un nido de águilas en el sur de Europa logístico en que inversiones propias y extranjeras irán, van, están yendo como un tiro de PIB. No lo notamos en pagar la luz cara o en el per capita pero ya nos llegará como a California o Virginia. Y, si no, no podremos pedir una responsabilidad patrimonial a Azcón o el que esté, porque no se valoran como daños expectativas futuras. Y la extinción de nuestro paisaje, por tanto, interés particular, tenemos el deber jurídico de soportarla. Cuando antes nos habían escrito y lo alucinante es que aún está vigente, que en una era solo podíamos trillar, usar el suelo rústico para lo que dicho adjetivo suponga. Será pa tú...
Y el futuro de Oregón no será probando balas judías en San Gregorio y con muchas recreaciones, festivales y reconversiones con neón (semilleros de empresas en un genérico Zaragoza Joven), será con inversiones alucinógenas que consolidan con anuncios de prensa sobre el empleo que viene –por eso el PP va con pies de plomo dado que sabe que la inmigración es de cajón para la creación de una Zaragoza de un millón- la mayoría absoluta de sus administradores. Dado que ya se anuncia que con tantas granjas de datos luego vendrán los pollos (sin especificar el laboratorio sociológico resultante).
Con premio Aragón para Amado Franco: quien echa de menos las cajas de ahorro y cuando Ibercaja no era banco, y a silbar a Madrid (lo dice porque pasaba por allí).
Esto es lo que somos según nuestro Presidente. Envoltorio de futuro sin contenido de presente y, aún menos, mirada orgullosa al pasado. Todo el territorio sin ordenación posible se halla involucrado y puede formar parte, tú también serás hub. Aun siendo el mayor urbanita del rino ya ves los molinos rodeando Cierzo City, incluso en su término municipal.
Porque para hacer un nido los pájaros traen las ramas de donde pueden, enronan de guano todo el paisaje, horadan la tierra yerma con agujeros de topo. Y en Aragón cuando nos desmantele el que sea lo fotovoltaico, nos quedará al menos un paisaje que se podrá visitar por el turismo internacional, agujereado como la línea fronteriza que dividía a Vietnam del Norte y del Sur. Más que el telón de acero, la rasilla con agujeros de vuestra cocina.
Lo que quede de hectáreas no taladradas en Aragón, serán espacios protegidos para aves pero completamente rodeados de aerogeneradores menos por un pasillo de varios metros que ya aprenderán. Esas escasas vales no ocupadas todavía previo informe favorable ambiental exprés (y preveo que en adelante le avance la inteligencia artificial) del Gobierno de Aragón, Departamento competente en Mal Ambiental.
El informe que justificará que se suicidan las aves por aproximación inconsciente a un molino, teniendo como tienen tanto pasillo, incidirá Alexa que las aves se encuentran en su propio Neolítico y se están volviendo sedentarias (así que para que respetarlas cuando tienen el mal gusto de volar), se estudiará en universidades extranjeras como ejemplo de ocupación del espacio por el primero que llegue sin programación. Seremos o ya lo estamos siendo, pioneros de tantas cosas… Vamos como un tiro de escopeta de feria…
Hospitales sin especialidades, escuelas rurales convertidas en museos, lugares sin críos… nos devuelven al presente zen. Carreteras sin apenas servicio de restauración, parcheadas con una capa de la famosa lechada bituminosa. Desarrollo hub concentrado donde interesa…
Si hasta Japón ha llenado su paisaje de pinos sugi de repoblación, qué no vamos a hacer nosotros que no respetamos nuestro pasado y las arrugas de nuestras edificaciones e historias personales.
Es que lo queréis todo nuevo, maños. Se llama estrés traumático esquizoide de cada concejal contestándoos a cada mensaje de aplicación en que se os ocurre pedirlo todo, que para eso cobramos de los molinos. Espectáculo infantil al que asisten 50 adultos que no baja de 5.000 euros, es una entrada de 100 lereles que daría para que fuerais al Circo del Sol y luego contarlo.
Con disciplina de lo que sea (ya nos gustaría de partido pero es disciplina de secta) y adiós a Huesca y provincia, a Zaragoza y Teruel… Con razón subís a vuestra segunda residencia de Tena y aparentéis ser del Papa Francho o de su oposición, pero ninguno salís al bar por si acaso os cae algo que os deje fulminaus en el presente. El Mercadona de Sabi el que más vende de España.
El presente de Aragón son sus cementerios. Ese sí que es un hub y lo demás tontadas. Cuando os entierren o incineren a vosotros, los usufructuarios, mirad hacia el pasillo que habéis dejado por el que las rapaces tienen que adivinar pasar. Y a ver si veis la iluminación, el satori, pasando entre los molinos o lo ven vuestros hijos los del postgrado en la Ivy League si vuelven la vista a alguna parte cuando suban a esquiar.
Feliz día de Aragón para los que no lo defendéis, sino que además solo lo sentís como negocio y nacisteis aquí. Aunque la carrera de obstáculos termina en Madrid y para eso disciplina, silencio, traición a los que se queden (ya a nadie, lo que os conviene) y a los que se van también.