El guaraní ya es idioma oficial en Paraguay
El guaraní es una lengua de origen indígena que habla el 80 por ciento de la población de Paraguay, país que cuenta con seis millones de personas. Gracias a la recién aprobada Ley de Lenguas, el guaraní, junto al castellano, se ha convertido en idioma oficial de Paraguay.
El reconocimiento se produce en medio de las celebraciones del bicentenario de la independencia, y pone fin a una demanda ampliamente sentida por la población. Pero no ha sido fácil, a pesar de que un artículo de la Constitución de 1992 declaraba que «Paraguay es un país pluricultural y bilingüe. Son idiomas oficiales el castellano y el guaraní. La ley establecerá las modalidades de utilización de uno y otro. Las lenguas indígenas, así como las de otras minorías, forman parte del patrimonio cultural de la nación».
No ha sido fácil, porque se ha tratado de conseguir el reconocimiento en un clima de consenso sin que se produjeran ni "vencedores" ni "vencidos". Y ya se sabe que estas cuestiones identitarias provocan a veces dolorosos conflictos, sobre todo cuando se utilizan como armas arrojadizas por los "unos" contra los "otros". Pero, no obstante, me llama la atención que hayan sido necesarios más de doscientos años para reconocer lo obvio -lo que habla la gente- y tener que reconocerlo "oficialmente".
Se me dirá que también nosotros, en Aragón, hemos tardado un montón de años para reconocer el "aragonés" y el "catalán". Y que no se ha hecho, desgraciadamente, sin provocar algún desgarrón en el tejido social de nuestra Comunidad. Con la circunstancia agravante, de que tenemos un vecino que habla también en "catalán", lo que probablemente justifique que, a veces, nos hayamos liado con la cuestión de cómo denominar lo que habla la gente.
Pero el caso es que, como en Paraguay, creo que no se negará, que es un hecho, e incluso una realidad, el que los aragoneses hablamos varias lenguas, se llamen, en cada caso, como se llamen, porque hablar, hablamos. Por eso, me parece que es muy importante que se haya reconocido oficialmente el guaraní. Que se haya reconocido sin miedo y sin cortapisas. Y digo más, ya tardaba.