Un análisis político de las elecciones de Aragón y el fenómeno VOX
Muchas cosas han cambiado en la política aragonesa tras estas elecciones del 8F. Lo más destacable es que han sido las primeras elecciones estrictamente aragonesas, lo que no se había producido nunca hasta ahora en la historia de España.
Aunque los resultados han sido los esperados por las encuestas, hay diferencias significativas sobre las elecciones extremeñas, pues en Extremadura la caída del PSOE se puede achacar a un factor inédito en la democracia española: su candidato estaba imputado en varios delitos relacionados con la corrupción, y por los cuáles ha dimitido tras el mal resultado, al perder 10 escaños y situarse en su mínimo histórico.
En el caso de Aragón hay un ganador claro: el PP. Si bien es cierto que ha bajado 2 escaños, en política el poder tiene un desgaste lógico, y la política aragonesa es una de las más polipartidistas de toda España, es decir, se presentan más partidos políticos que en Extremadura y el resto de España.
El perdedor ha sido el PSOE, al igual que en Extremadura, pero en este caso no existe ninguna causa que lo justifique. En Aragón han perdido 5 escaños, igualando su peor resultado histórico, lo que indica que es una tendencia política, y no un hecho aislado como podía parecer el caso extremeño. De hecho, en el caso de Teruel ciudad, los resultados dan al PSOE como tercera fuerza política tras PP y VOX, algo inédito en nuestra democracia y que desdice la idea de que VOX obtiene la mayoría de sus votos en el mundo rural.
Una de las peculiaridades históricas de Aragón es su nacionalismo aragonés, de corte regionalista. Sus resultados nos indican que ha ganado escaños, pero ha perdido pluralidad. Nos referimos al PAR, Partido Aragonés, un partido nacionalista aragonés de derechas, que trajo la autonomía a Aragón, que nos defendió del trasvase, y que ha perdido su único diputado, abocándose a la desaparición definitiva, camino que llevaba desde hace varios años con divisiones y guerras internas por el poder. Sin embardo, el nacionalismo aragonés de izquierdas, pese al retroceso de un diputado por Aragón-Teruel Existe, ha conseguido pasar de 3 a 6 diputados con la renacida Chunta de Pueyo, un personaje televisivo que ha tenido mucho tirón electoral, y un extraordinario uso de las redes sociales. Con todo, y con estos resultados, están todavía muy lejos de gobernar, por lo que no son una amenaza para el PSOE.
Y por último la extrema derecha de VOX. Un partido político que ha pasado de 7 a 14 diputados, y que por tanto, junto a PP y Chunta, son los beneficiados en estas elecciones. Sin embargo VOX no amenaza la supremacía del PP, como demuestra el siguiente análisis:
- La derecha en Aragón ha perdido 3 diputados, 2 el PP y 1 el PAR
- La izquierda en Aragón ha perdido 7 diputados, 5 el PSOE, 1 TE y 1 PODEMOS
- La CHA ha ganado 3 diputados, los 3 de la izquierda
- VOX ha ganado 7 diputados, los 3 de la derecha y 4 de la izquierda
El fenómeno VOX lo convierte en un nuevo partido “esponja”, es decir, de voto transversal, o lo que es lo mismo, que le votan de todos los niveles económicos. Este tipo de fenómenos ya lo hemos vivido en los casos recientes de Ciudadanos y Podemos, dos partidos políticos que amenazaron la supremacía política de PP y PSOE, respectivamente, pero que nunca consiguieron cambiar la política española, que es de corte bipartidista desde 1812.
Sin embargo existe un elemento que no existía en los casos de Ciudadanos y Podemos: el Sanchismo. Esta corriente socialista, representa lo que se ha llamado la “antiEspaña”, es decir, eliminar una parte de los elementos sociales, culturales, religiosos, etc. que representen tradicionalmente a lo español para sustituirlos por otros, al igual que ha hecho el independentismo en Cataluña y País Vasco, efecto que ha provocado el crecimiento exponencial de VOX. Por ello, cuando desaparezca el Sanchismo, si VOX no ha demostrado su capacidad de gobierno, podría sucederle lo mismo que a Ciudadanos cuando se negó a gobernar, error que le llevó a su desaparición tan rápido como fue su crecimiento.
Por ello llegamos a la siguiente conclusión: VOX, en las elecciones aragonesas, ha crecido más por la izquierda que por la derecha, lo que supone que amenaza más al PSOE que al PP. A fin de cuentas, la historia reciente sigue dándonos las claves de ciertos fenómenos actuales. Sólo hay que analizarlos con objetividad.