Os voy a proponer un buen regalo de Reyes para jóvenes y mayores. Se trata de algo sencillo, pero importante, os ayudará. Los obispos españoles hemos sacado a la luz un documento, cuyo título es: “Orientaciones morales, ante la situación actual de España”. Ya os podréis hacer una idea de lo que contiene, pero no os engañéis, es más valioso de lo que se piensa, así que haced lo posible por adquirirlo.
Comienza con dos intenciones, que están definidas en el prólogo, la primera dice así: “Deseamos favorecer la comunión eclesial en estos momentos de tanta complejidad y animar a los católicos a participar activamente en la vida social y pública manteniendo la integridad de la fe y la coherencia de la vida cristiana” y la segunda: que “intentamos también ayudar a descubrir las implicaciones morales de nuestra situación a cuantos quieran escucharnos”. Es lógico que antes de comenzar hagas una mirada alrededor para ver cómo está nuestra sociedad, constatar la realidad que mueve a nuestros conciudadanos y los valores y desvalores que están influyendo y hemos visto “que nuestra historia reciente es más agitada y convulsa de lo que sería deseable”.
Al principio del documento se han destacado dos cosas de nuestra historia reciente que le dan color a nuestra sociedad actual. Primero, “el establecimiento de una sociedad democrática, a la que la Iglesia y los católicos españoles colaboraron y han respetado sus normas e instituciones lealmente en todo momento”. La historia es testigo de que el “perdón, reconciliación, paz y convivencia, fueron los grandes valores morales que la Iglesia proclamó”, aunque somos conscientes de que “quedan desconfianzas y reivindicaciones pendientes”. “Pero todos debemos procurar que no se deterioren ni se dilapiden los bienes alcanzados”.
El segundo aspecto es el desarrollo alarmante del laicismo en nuestra sociedad, es decir, que lo que se pretende es que desaparezca Dios de nuestras vidas e instituciones, desterrarle, echarlo de nuestros lugares comunes, decir que no le necesitamos, que nos bastamos a nosotros y que es un estorbo. El Papa Benedicto XVI, lo expresaba así el sábado pasado: “Existe una visión irreligiosa de la vida, del pensamiento y de la moral, una visión en la que no hay lugar para Dios, para un misterio que trasciende la pura razón”.
La declaración de intenciones no puede ser más clara. Pretendemos tender puentes, ayudar a reflexionar y solucionar todo aquello que nos separa, colaborando todos y respetándonos todos. Vedlo en el documento: “Nuestro propósito es sólo estimular la responsabilidad de todos y provocar una reflexión social que nos permita corregir a tiempo un rumbo que nos parece equivocado y peligroso”. Para que nadie se equivoque destaco cuales son las intenciones. “Los católicos pedimos únicamente respeto a nuestra identidad, y libertad para anunciar, por los medios ordinarios, el mensaje de Cristo como Salvador universal, en un clima de tolerancia y convivencia, sin privilegios ni discriminaciones de ninguna clase”. “La Iglesia y los cristianos nos sentimos obligados a anunciar a todos el misterio salvador de Jesucristo para iluminar su vida y colaborar al bien de la sociedad y a la solución de los más hondos problemas de nuestro tiempo”.
En el Evangelio de este tercer domingo de Adviento se ve cómo la gente preguntaba a Juan Bautista, después de la predicación: “¿qué hacemos nosotros?”. Si alguno pregunta qué podemos hacer, os propongo una lectura atenta de este documento y podéis regalarlo para Reyes. Seguro que hará mucho bien a todos. Yo ya he hecho el pedido para regalar. Lo puedes adquirir en la Librería Diocesana, en la página Web de la Diócesis y en la de la Conferencia Episcopal, si es que te gusta más la informática. Ha sido raro, pero al poco de salir, parece como si se lo hubiera tragado la tierra, no me explico. Claro, será por eso del laicismo. Bueno, un saludo muy especial y mi bendición a todos.