Podemos... ¿solución o problemón?
Es muy peligroso ver cómo los dirigentes de Podemos juegan con el puro sentimiento y la desesperación de muchas personas. Han prometido, básicamente, dos cosas: acabar con los políticos que hay (para entrar ellos, claro) y dar dinero, ayuda y/o protección a todo el mundo para vivir, pagar la hipoteca,… y cuando alguien hace eso sin explicar cómo, peligro. Lo hicieron los comunistas, lo hicieron los fascistas (que lo mismo de nefasto es) y lo han hecho los movimientos revolucionarios latinoamericanos.
Y sorprende ver cómo en 2014, en un país occidental europeo, tras los estrepitosos fracasos de todos estos sistemas, con el número de muertes, opresión y decadencia aparejados a ellos, aparece un partido de izquierda (radical) que juega con la esperanza de mucha gente sabiendo que sus políticas son y serán un absoluto desastre. Podemos es ir de Guatemala a Guatepeor.
Se sea de izquierdas o de derechas la economía y el Estado modernos funcionan siempre igual, da igual quien gobierne. Hay unas normas invisibles pero implacables e inamovibles. Así, el bienestar de un país parte de la riqueza que el sector privado genere. Axioma absoluto. Premisa básica. A partir de ahí, el bienestar privado y público en términos de paro, salarios, prestaciones públicas, obras públicas, calidad en la educación, sanidad,..., de cada país será mayor o menor según la riqueza que sea generada en cada sociedad. Y la riqueza (y el trabajo) la genera la empresa, por lo que si una sociedad está llena de empresas grandes y pujantes, en sectores diversificados, con muchos y variados productos de consumo que vender, en constante innovación y evolución, tendremos un Estado rico y con poco paro. En dicha (afortunada y sana) sociedad, si es (bien) gobernada por un partido más dado a repartir la riqueza (socialdemócrata o socioliberal), podrán existir importantes ayudas y prestaciones públicas. Obvio. Pongamos el ejemplo de los países nórdicos.
Por contra, si en un país, como el nuestro, donde desgraciadamente no hay muchas empresas fuertes y presentes en muchos sectores económicos, que venga un partido como Podemos, donde lo público prima muchísimo sobre lo privado, es como darle a alguien con cáncer una aspirina. Es imposible que seamos más ricos ni que las cosas mejoren a medio plazo. Al revés, lo único que puede ocurrir en ese caso es que se reparta la pobreza y que se ahonde más en ella a largo plazo, pues cada vez se produce menos, se emprende menos, se depende más de lo público y cada año que pasa se está peor (y si no que se lo digan a los venezolanos).
Dicho esto, teniendo en cuenta que España ya es un país donde lo público prima demasiado (gobierne PP o PSOE), donde mucha gente depende de un modo u otro de lo público, donde no hay cultura empresarial ni innovadora, donde hay menos emprendimiento y más acomodamiento que en Francia o Alemania (lo que a la postre se traduce en más paro al haber menos empresas) lo que necesitamos para salir de la espiral no es más sector público (que ya sobra a día de hoy) que es lo que promete Podemos. Si Podemos quiere aumentar el gasto público sin generar empresa, competitividad, sector privado en definitiva (algo que no se oye que digan), vamos abocados a una pobreza generalizada que acarreará todavía más problemas y más malestar. Mal panorama tenemos.
En este país nuestro que no deja de ser una democracia caciquil (elegimos a los caciques que nos dirigen cada 4 años) basada en un capitalismo de amiguetes, necesitamos un cambio, pero a mejor: se requieren medidas liberalizadoras en lo público y privado, no más socializadoras y que mantengan la oligarquía que tradicionalmente domina política y económicamente este país (Podemos sustituiría a la “casta” que tenemos en la actualidad, ni más ni menos). Necesitamos empresas, producto, DINAMISMO ECONÓMICO. No podemos como sociedad preferir recibir 600 euros sin dar golpe que crear más empresas que necesiten trabajadores y con ello aumentar la riqueza y disminuir el paro.
No hay otra solución a nuestra crisis que no pase por medidas que induzcan y faciliten multiplicar las empresas y crear varios sectores económicos pujantes. Nos guste o no. Y para eso los políticos deben sentar las bases sociales y económicas pero fundamentalmente lo debemos hacer EL PUEBLO, que es el que crea y genera la riqueza. De otro modo, si seguimos confiando en que papá Estado va a venir a darnos carantoñas y la paga mensual en modo de prestación o subsidio preparémonos para una crisis mucho más larga y seguramente más profunda, que estimo es hacia donde nos llevaría Podemos (o cualquier política que prometa más sector público).
Los que ahora prometen cuidarnos, darnos de comer y solucionar nuestros problemas nos llevarán a ser, en el mejor de los casos, igual de pobres y tener los mismos (o más) problemas de los que tenemos ahora.
¿Cambio? ¡Por supuesto! Pero a mejor, por favor. Hay más partidos nuevos a los que poder votar.