Las elecciones en Ucrania
El pasado domingo 26 de octubre se celebraron elecciones en Ucrania, y en los siguientes días se fueron conociendo los resultados, sorprendentes en muchos casos, de determinadas opciones políticas, dentro del contexto en que se han desarrollado.
Como primera noticia se dio el hecho de que habían vencido las formaciones pro Unión Europea, pero también que los partidos políticos que pueden apoyar a Poroshenko y que consiguió el 23 por ciento de los votos, parecen optar por la resolución del conflicto con las regiones auto declaradas independientes por alta mayoría, Donestk y Lugansk, a través de la intensificación de las acciones militares ofensivas.
Los resultados de las mencionadas elecciones, además de las del partido del actual presidente, arrojaron unas cifras para el Frente Popular, del actual primer ministro Yatseniuk, de un 21,3 por ciento. A continuación les siguen los también pro europeos Samopomich, un grupo formado por intelectuales occidentalistas; el Bloque de Oposición, de tendencia pro rusa y formado principalmente por antiguos militantes y simpatizantes del Frente de las Regiones, quedó en el 7, 6 por ciento.
Como dato interesante, el nacional-populista Partido Radical de Liashkó obtuvo el 6, 4 por ciento de los votos, casi al mismo nivel que Svoboda con el 6,3 por ciento. Muchos de los que habían apoyado al “sector derecho” en los primeros momentos de la llamada “Revolución del Euromaidán” votaron al Partido Radical. La formación de Timoshenko, Batkivshina, obtuvo tan sólo el 5,6 por ciento, dando muestras claras de que su tiempo de la “Revolución Naranja” había pasado, al igual que a los comunistas.
Pero estas elecciones fueron boicoteadas por las nuevas repúblicas de Donestk y Lugansk, que han adoptado el nombre de Novorrosia para la futura federación. Y de igual modo han pretendido llevar a cabo elecciones paralelas en sus respectivos territorios, echando un nuevo pulso al gobierno de Kiev reforzado por el hecho de que el Kremlin ha anunciado que aceptará los resultados de Novorrosia, en una señal de advertencia a posibles intervenciones militares ucranianas.
A este respecto, el que fue Ministro de Defensa de Donestk, Igor Strelkov, y que presentó su dimisión en agosto, emitió un vídeo en el que pedía ayuda y advertía al mundo sobre las acciones armadas que iban a ejecutar los ucranianos para destruir Dombass y Donestk.
Putin sabe que el tiempo puede jugar a su favor, puesto que las acciones ofensivas contra Novorrosia aumentarían el victimismo de los separatistas y ello favorecería a su política de neo paneslavismo que viene ejecutando en el espacio post soviético. Las opciones pro UE deberán actuar con mucha cautela.
En los meses siguientes seremos testigos de cómo va a gestionar la UE y el resto de la comunidad internacional, OTAN incluida, la política de hechos consumados que parecen querer conseguir los separatistas.
De momento, Rusia y Ucrania han firmado un acuerdo por el que la primera se compromete a abastecer de gas a la segunda durante el invierno, al menos hasta marzo del 2015, a cambio de que ésta le pague a Rusia el dinero que le debe, y no se repita lo del año 2009, en que Kiev hizo pasar frío a muchos países de la UE cuando desvió gas que pasaba por su territorio.