Una ciudad más agradable
La superficie de zonas verdes en Zaragoza está por encima de la media de las capitales de provincia de España. Sin embargo, es obvio que son insuficientes y que nuestros ediles tienen que hacer un serio esfuerzo de planificación para que, a corto y medio plazo, la situación mejore.
Las olas de calor que venimos sufriendo en los últimos años no hacen sino acrecentar esta necesidad. De todos es sabido que la vegetación mejora las condiciones ambientales suavizando la temperatura y generando mayor humedad ambiental. De ahí que cuando el calor aprieta, todos busquemos la sombra y la sensación de alivio que los árboles con cierto tamaño de copa nos dan.
Zaragoza no tiene condiciones ambientales óptimas para el desarrollo de muchas especies arbóreas, pero hay un abanico de ellas bien adaptadas que, además de aportar una magnífica sombra, nos visten de diversos colores las calles, especialmente en primavera, y además ofrecen fragancias naturales siempre interesantes. No debemos olvidar que además son la “vivienda y sustento” para muchas especies de animales que se cobijan en ellos. Evidentemente, estos mismos animales pueden producir algún inconveniente como la caída de sus excrementos en las calles y vehículos. Este es probablemente el factor negativo más relevante. Lo demás, en general, son aportaciones positivas de los árboles (exceptuando las alergias que algunos producen) para quienes vivimos en la ciudad. Por supuesto, los trinos de los pájaros suelen agradar, aunque a algunos les molesten.
Disfrutar, por tanto, de arboledas en parques y jardines, de calles y avenidas vestidas con sus tonos multicolores en primavera, verdes en verano, ocres y amarillos en otoño, e incluso verdes en invierno si son perennes es agradable.
La Unión Europea ha hecho una clara apuesta para que las ciudades sean más sostenibles y habitables. En el reglamento de restauración de la naturaleza que entrará en vigor el próximo 19 de agosto, establece que en todos los países de la U.E., las zonas verdes a 2030 deberán mantener la superficie neta actual y que a partir de 2031 deberán aumentar dicha superficie. Nuestros gobernantes deben trabajar para que Zaragoza sea una ciudad pionera en la búsqueda de la felicidad de sus habitantes. Ampliar sus zonas verdes y mejorar las existentes, es un reto que una ciudad como Zaragoza no puede eludir. Queremos una ciudad del S. XXI. Pues apostemos por ello. Y recordemos ahora que disfrutamos de un amplio compendio de deportes en las Olimpiadas, que siendo importante tener un estadio de fútbol a la altura de la ciudad, hay otras cuestiones que redundan en beneficio de todos y que también hay que tenerla en la agenda. Una ciudad con más y mejor vegetación será más atractiva para todos, para quienes vivimos en ella y para quienes nos visitan. Nuestros veranos con temperaturas próximas a los 40º muchos días, son “insufribles” y se parecen bastante a los de aquellas ciudades del sur que todos tenemos en la mente. El efecto isla de calor hace que pasear por las calles a muchas horas del día resulte agobiante, sobre todo si no tenemos la sombra de los árboles para pasear bajo sus copas.
Creo humildemente que quienes nos gobiernan deben velar por la felicidad de sus ciudadanos y tener una ciudad más habitable nos hará más felices a todos.