Desde la unidad de acción sindical
No es sencillo, en la actualidad sindical, establecer en el Comité de Empresa de GM España la unidad de acción. Y no lo es, porque cada central sindical afronta la negociación del XII Convenio Colectivo desde posiciones bien diferenciadas.
Los sindicatos mayoritarios, UGT, CCOO y ACUMAGME, firmaron la propuesta de acuerdo del Meriva, del 23 de noviembre de 2005, del consejero de Economía, Hacienda y Empleo del Gobierno de Aragón para la empresa GM España. Dicho acuerdo condiciona enormemente las conversaciones y la negociación, sobre todo la flexibilidad organizativa y productiva, la contención de costes para los años 2008, 2009 y 2010, así como el empleo.
Ahora, cuando está cerca el comienzo de la negociación, algunas centrales sindicales firmantes quieren hacer ver que existen posibilidades de retomar aspectos que están muy comprometidos. Desde luego, trabajaremos para que sea posible, que el acuerdo del Meriva no se lleve a cabo, ya que de cumplirse, en tres años, los trabajadores perderemos más de un 5% de poder adquisitivo.
La Comisión Paritaria -seguimiento e interpretación de los acuerdos firmados– debería haberse reunido, así lo dice el acuerdo del Meriva, a principios de octubre de 2007, para evaluar y concretar la prima de competitividad, así como la de participación y, también, el tratamiento a la antigüedad, ya que existen dudas, más que razonables, a la hora de interpretar la letra del acuerdo.
Con ser importante lo anterior, el año 2007 ha estado marcado por acontecimientos, que pasarán a la historia de GM España: el record de producción y la ofensiva de externalizar el taller central, aguas y energía.
El Foro Europeo nos trae malas noticias, en cuanto a la política externalizadora, anunciando que en Europa se reducirán las líneas de las naves de prensas. En la planta de Figueruelas llegará a afectar a más de 350 trabajadores.
La negociación del XII Convenio Colectivo nos brinda la posibilidad, en un escenario positivo, al menos a medio plazo, de emplazar a la Dirección a un diálogo serio y que contemple de forma más equilibrada los intereses de ambas partes, para ello el Comité de Empresa, como primer punto, tiene que plantear que el acuerdo del Meriva queda sin eficacia, ya que no contempla la realidad del año 2007, ni la proyección del 2008 y, además, recorta el poder adquisitivo del salario, añadiendo, a todo ello, que la experiencia de las jornadas adicionales crea disfunciones importantes que es necesario corregir.
Debemos de realizar los esfuerzos necesarios, para concretar el diagnóstico de la situación y desarrollar propuestas, en una perspectiva de no empeoramiento de nuestras condiciones actuales. Ese esfuerzo debe de hacerse desde la unidad de acción sindical, si no fuera así desaprovecharemos, de nuevo, una ocasión muy importante para encauzar o resolver los retos actuales a corto y medio plazo.