Póker de ases en GM

En el año 2000, como en la actualidad, la globalización del automóvil propiciaba fusiones y GM realizó su alianza estratégica con Fiat, y compró el 20% de la marca italiana, siendo John Smith presidente de la Corporación americana. Como parte del acuerdo, los italianos se quedaron con el 5,15% de GM y la operación supuso 2.400 millones de dólares para cada uno.

En el año 2000, como en la actualidad, la globalización del automóvil propiciaba fusiones y GM realizó su alianza estratégica con Fiat, y compró el 20% de la marca italiana, siendo John Smith presidente de la Corporación americana. Como parte del acuerdo, los italianos se quedaron con el 5,15% de GM y la operación supuso 2.400 millones de dólares para cada uno.

Cuando el presidente de GM, John Smith, se presenta ante la prensa en Turín, en la fábrica histórica de la Fiat, estaba acompañado por Richard Wagoner -47 años, administrador del grupo de Detroit, era el sucesor de Smith-. Wagoner estaba por aquel entonces considerado el motor y alma de la estrategia con la alianza con la Fiat, para conseguir importantes sinergias en la reducción de los costes de materiales, el potenciamiento en la producción de automóviles de pequeña y mediana cilindrada, en una mayor eficiencia en operaciones financieras y, sobre todo, el uso de plataformas comunes. Wagoner participó en la definición de la estrategia de la Joint Venture (emprendimiento común) con Fiat.

Wagoner ha pasado parte de su vida laboral en GM. De hecho ha pertenecido 32 años a la plantilla de la compañía.

Wagoner reconoce que se equivocó en la decisión del coche eléctrico ¿o fueron los petrodólares quienes impidieron la puesta a punto de los nuevos vehículos no contaminantes?

Creo que está cerca la celebración de la cumbre de GM ¿quién acompañará a Wagoner?

En la década de los noventa, GM tenía unas pérdidas de 5.000 millones de dólares (unos 4.700 millones de euros, 780.000 millones de las antiguas pesetas). Smith logró en tan solo dos años pasar a tener unos beneficios de 2.500 millones de dólares (2.350 millones de euros, unos 390.000 millones de las antiguas pesetas). En esta época, se obtienen unos buenos resultados del fuerte plan de recortes en Europa con Opel, el conocido Olympia, lo que representó una recuperación de la marca alemana propiedad de GM.

¿Wagoner, realmente ha hecho las cosas mal? Ha contribuido a expandir el poderío de GM a la Europa del Este…, y a los continentes donde la presencia era débil o no existía. Llegado a este punto cabría preguntarse ¿es necesario acometer una reestructuración en EE.UU y Europa Occidental? ¿Cuánto cuesta la operación?, mucho dinero, ¿podemos hacer la reestructuración, creando otro escenario?, sí.

Surge la “operación acordeón”, que consiste en una operación financiera que se hace en la bolsa por la que se reduce capital para absorber las pérdidas generadas por la sociedad para proceder luego a ampliar capital.

La partida de póker se juega fundamentalmente en EE.UU y en Europa. Opel Alemania se encuentra en la mesa. Va de farol. Las cartas que ganan la partida se encuentran en poder de Obama. Que sabe y conoce, en estos momentos, las cartas que están sobre la mesa y conoce las cartas que están repartidas, juega con una gran ventaja y tiene la partida ganada. Pero, en esta partida no estamos los trabajadores de GM España en Aragón y están en juego miles de puestos de trabajo y Obama juega por nosotros. Obama ha conseguido que todo un presidente de la que fue la potencia número uno en fabricación y ventas del automóvil cesara voluntariamente ¿fue despedido?

Los políticos y gobiernos juegan la partida de póker y algunos sindicatos “con pajarita” - como buenos profesionales -  sirven el café.

Los acontecimientos en GM se suceden de forma controlada; lo que al principio se decía en muchos medios de comunicación es lo que al final va suceder: quiebra controlada.