Opel Post
El número 2 de febrero de 2011 de la revista interna Opel Post refleja los países donde GM Corporation tiene parte de los proveedores en el mundo, que suministran algunos de los componentes para los vehículos que se fabrican.
Destacan los países emergentes y, entre ellos, algunos que conformaban el antiguo telón de acero, como Ucrania, Rumanía, Eslovaquia, Eslovenia y República Checa; y, sobre todo, llama la atención el potente desarrollo de montaje del asiento del Insignia que tiene Ginsheim en la planta de Rüsselsheim (Alemania), donde el proveedor Lear se encarga de hacerlos llegar a dicho destino.
Es evidente el esfuerzo de las multinacionales del automóvil por implantarse en los países emergentes, cuyo crecimiento y desarrollo económico permite nuevas ganancias en un mundo globalizado.
La deslocalización de empresas ligadas al sector del automóvil que, en los últimos años, se ha intensificado tiene repercusiones evidentes en países como España, la Comunidad catalana es un ejemplo claro de la pérdida de empresas proveedoras y de empleo.
Aragón donde, desde hace años, venimos hablando del monocultivo que representa GM España en la Comunidad Autónoma, ha tratado de ir diversificando el tejido industrial para contribuir –si ello sucediera y espero que no ocurra– a un aterrizaje suave ante la posible deslocalización de una empresa que tiene un importante impacto en el PIB de nuestra tierra y moviliza en torno a unos 20.000 puestos de trabajo.
Las decisiones de la nueva GM Corporation, que propugnó la suspensión de pagos en EEUU, trajo consigo la adopción de medidas fuertes, entre ellas, la que más nos afecta a los trabajadores: una reestructuración, cuyo impacto en el empleo, lo vivimos de forma diaria en la planta de GM en Figueruelas.
Opel Post, también, nos dice que en Kaiserslautern (Alemania) están instalando nuevas líneas de prensas y celdas de soldadura, mientras GM España externaliza piezas de las unidades, que se ensamblan en las líneas de producción, con el consiguiente coste en el número de puestos de trabajo.
Si a lo anterior, se le une la decisión adoptada que, a finales del presente año, se deja de hacer el Combo las consecuencias y dificultades, para el mantenimiento del empleo en el sector del automóvil en Aragón se acrecientan.
En plena vorágine de Magna sí, Magna no y, con el ministro de Industria, Miguel Sebastián, a la cabeza que, a través de la TVE, anunció los parabienes del acuerdo alcanzado con GM y el comité de empresa: 900 empleos a reestructurar y diez años hacia el futuro; los hechos indican que el compromiso adquirido no quedó lo suficientemente apuntalado.
El sector del automóvil es muy sensible a los ciclos económicos, pero España y Aragón están haciendo un esfuerzo para que el empleo no se resienta tanto; lo que ocurre es que algunos no lo percibimos de la misma forma, será porque hemos nacido rebeldes ¿por qué?