Diálogo en GM España
Todos los presidentes o directores generales que he conocido de GM España en la toma de posesión del cargo han prometido diálogo con el comité de Empresa. No podía ser de otra manera. Luego, el día a día ha demostrado la capacidad del diálogo en la práctica y, lo que es más importante, cómo se ejerce.
Romuald Rytwinski, desde el punto de vista de GM, ha conseguido los objetivos previstos con creces: con un XII Convenio Colectivo firmado hasta el 31 de diciembre de 2012, que profundiza en la flexibilidad más que la propia reforma laboral, que el Gobierno de España ha dejado perfectamente engrasada y aprobada en este mes de septiembre en el Congreso de los Diputados. También, Rytwinski ha conseguido abaratar costes; apartado éste de suma importancia, según la Dirección de la Empresa, para la viabilidad del negocio. Todo ello afectando a los salarios, con congelación de los mismos en los años 2009 y 2010, y eliminando de un plumazo las diferentes primas que, porcentualmente oscilan aproximadamente, según el salario por categoría, entre un 2% y un 4%.
La reestructuración que se ha firmado, en GM España, es cara para la plantilla; porque GM consigue, a través del Convenio que los trabajadores suframos sus consecuencias, perdiendo poder adquisitivo y condiciones de trabajo y acudiendo a los presupuestos de la Comunidad Autónoma de Aragón, donde todos los aragoneses pagamos nuestros impuestos.
GM siempre se queda con la cara de la moneda que más le interesa y así ocurre con el contrato de relevo, que no se está cumpliendo a la edad de los 60 años, ya que algunos trabajadores acaban de firmar el contrato de relevo con 60 años y 8 meses cumplidos, lo que indica que cuando hayan recuperado el 15% anual de la jornada, dejarán la fábrica con cerca de 62 años. Algunos nos hemos oído de todo cuando hace meses decíamos que esto podría ocurrir.
Hay voces –de nuevo– en GM que advierten de que las cosas no van bien para la compañía en la vieja Europa. Después de una relativa calma, todo indica la necesidad, según GM, de ejecutar al 100% los planes de reestructuración insistiendo en la senda de la recuperación económica como garantía de futuro.
Antonio Cobo, nuevo director general en GM España desde el 1 de septiembre, tiene una ardua tarea que llevar a cabo: defender en Alemania y en Detroit la planta de Figueruelas y conseguir que la New Opel Company siga invirtiendo en Aragón.
El diálogo, desde mi punto de vista, debería de servir, entre otras cosas, para ver cómo mejoramos las condiciones de trabajo, así como para elevar el confort de la Higiene Industrial que, en los últimos años, se ha deteriorado mucho.