Levantar el vuelo
Con el riesgo de convertirme en pesado, vuelvo de nuevo a abordar el asunto de las combinaciones aéreas de Zaragoza con el resto de España. Esta semana se ha conocido la intención de dos compañías –la valenciana Air Nostrum y la aragonesa de aviones polacos Plaza Cargo-, de comenzar a ofrecer nuevos vuelos con Toulouse, Málaga y Santiago de Compostela, entre otros destinos, no muchos más, por cierto.
Sigo pensando que es algo totalmente insuficiente para una ciudad como Zaragoza y una Comunidad como Aragón, que tienen el reto de un gran proyecto internacional que les permita levantar el vuelo –nunca mejor dicho- no sólo en el panorama internacional, sino también en el nacional, buscándose un hueco entre las grandes capitales españolas.
Esta semana razones profesionales me han llevado a presentar la Expo ante líderes de opinión de Castilla-La Mancha, Navarra y Castilla y León. Y además de otros aspectos relativos a los propios contenidos de la Exposición Internacional, he notado una especial preocupación por la forma de llegar a Zaragoza.
No valen las autopistas, ni el AVE; sí un magnífico tren, pero que sólo nos une con Madrid. Hacen falta vuelos interiores que nos acerquen a las capitales de las distintas comunidades autónomas. Ahí está parte importante de los visitantes de la Expo y ahí están también las oportunidades de negocios de muchos empresarios aragoneses. Mi grata sorpresa ha sido que en Castilla y León, tres capitales (Valladolid, Salamanca y León) tienen vuelos directos con numerosas ciudades españolas, además de algunas internacionales. Lagun Air, compañía leonesa con mucho empuje, está ofreciendo una alternativa real de vertebrar España a través del aire.
Creo que Aragón merece una apuesta más contundente en este aspecto. Zaragoza, con cerca de setecientos mil habitantes, no puede estar conectada con España vía aérea tan malamente. No es de recibo. Tener que pasar siempre por Madrid acaba siendo una merma de la autonomía de esta tierra. Levantemos el vuelo de una vez por todas.