Aragón mira al mundo
Esta semana pasada se han producido dos acontecimientos que, enlazados entre s,í podría afirmarse que sitúan a Aragón en un punto de arranque para posicionarse convenientemente en el mundo.
De un lado, la segunda reunión internacional de planificación de la Expo 2008, donde más de trescientos delegados han comprobado in situ la capacidad de esta tierra de llevar hacia adelante proyectos complejos y singulares con una eficacia que es propia de cualquier lugar de España, pero que era necesario certificar que también es propia de Aragón.
Y de otra parte, está la toma de posesión por tercera vez consecutiva de Marcelino Iglesias como presidente de la Comunidad. En su discurso de investidura dejó claro que Aragón es una tierra de progreso que con el gobierno de progreso que él lidera está mirando hacia el mundo de forma decidida. Los proyectos logísticos de la Comunidad, la industria innovadora del hidrógeno y la propia Expo, por citar algunos casos, demuestran la importante apuesta de este territorio por tener un lugar al sol de las grandes regiones de Europa. Por equilibrar su papel en el desarrollo del Estado español.
El año 2008 no es el punto y final de un proyecto, sino el inicio de una realidad social prometedora para esta Comunidad. Es deseable que todas las fuerzas políticas lo entiendan así y antepongan los intereses generales a los particulares. La imagen de Sevilla 92, la mejor Exposición Universal de la historia según los expertos, sufrió un daño irreparable por la cortedad de mira de las fuerzas políticas que se afanaron en destruir más que en apoyar al Gobierno de Felipe González. Todo valía para intentar derrocar al presidente. Se antepusieron los intereses particulares de algunas formaciones políticas a los generales de un proyecto de Estado moderno que se mostraba al mundo a través de la Expo de Sevilla.
Ahora tenemos la oportunidad de no cometer el mismo error y mirar todos unidos al futuro. Ahora más que nunca, en el inicio de la nueva legislatura, hace falta un pacto general por Aragón que sitúe a esta Comunidad en el lugar que por derecho le corresponde. La semana ha empezado bien con los dos hitos a los que me refería. Ójala todo acabe igual de bien. Aragón lo merece.