Los anuncios se han confirmado y el Partido Aragonés ha entrado en el Ejecutivo de Luisa Fernanda Rudi de la mano de Arturo Aliaga. Se consolida así el pacto de gobernabilidad entre el Partido Popular y el Partido Aragonés y se incluye a un gran profesional, con una amplia capacidad de trabajo de la que nadie duda y que ha sido demostrada desde 2002 en la Consejería que liderará de nuevo, la de Industria.
Se trata de una incorporación esperada y que no debe sorprender a nadie. Supondrá además la continuación de su magnífica labor durante nueve años al frente de una materia, que hoy más que nunca, se posiciona en un primer plano para salir de la crisis. A ésta se unirá Innovación, para sumar en una misma Consejería las palancas que impulsarán la salida de la crisis.
La presidenta de Aragón, Luisa Fernanda Rudi, ha diseñado una cartera a la medida del aragonesista y éste se encargará de las pymes, la minería, el comercio, la artesanía, la innovación y la industria. Se espera mucho de su Departamento y hubiera sido un error que Aliaga no formara parte del Ejecutivo de Rudi en un momento tan crítico, que debe gestionar alguien con su experiencia.
Esta inclusión ha venido precipitada por la decisión de Mariano Rajoy de llamar al ya ex consejero de Hacienda y Administración Pública aragonés, Mario Garcés, para que sea subsecretario del Ministerio de Fomento. Un puesto clave para los intereses de Aragón y que podría dar a la Comunidad lo que lleva reivindicando desde hace años en materia de infraestructuras. Proseguiría así con la labor que ha realizado el aragonés Víctor Morlán en la Secretaría de Estado de Planificación e Infraestructuras del mismo Ministerio y que ha servido de impulso para Aragón.
Garcés deja encarrillada la política de control del gasto y del déficit de la Comunidad después de haber elaborado unos Presupuestos de guerra y un Decreto para subsanar los errores del Gobierno anterior, que acumuló una deuda sin presupuestar de más de 465 millones de euros. Una valía que habrá tenido en cuenta el nuevo presidente de España.
Por otro lado, se subsana la situación creada a causa de la enfermedad del consejero de Agricultura, Ganadería y Medio Ambiente, Federico García López, que llevaba de baja un mes y que ha tenido que ser sustituido durante ese tiempo por el consejero de Presidencia, Roberto Bermúdez de Castro. Cuestiones tan importantes como la reforma de la Política Agraria Común quedan ahora a cargo de Modesto Lobón, cuya Consejería de Innovación y Nuevas Tecnologías ha sido absorbida por Industria. Lobón es persona de confianza de la presidenta y se trata de un cambio lógico.
Finalmente, Rudi introduce en su equipo a un consejero de la Cámara de Cuentas, José Luis Saz Casado. Reputado y experto en Hacienda y Administración Pública, la cartera que poseía Garcés le viene a este técnico como anillo al dedo.
Unos cambios acertados y esperanzadores en un momento en el que hacen más falta que nunca aciertos y esperanza.