Como un escultor al trabajar la piedra, el Gobierno de Aragón pule la escultura para acabar con lo que sobra. Y en la Administración Pública aragonesa hay mucho por pulir. El despilfarro se aprecia en el exceso de recursos al servicio de los dirigentes que soportaban el Ejecutivo autonómico y los organismos públicos.
En un nuevo esfuerzo por alcanzar la máxima eficiencia, el Gobierno de Aragón reducirá, en esta ocasión, el uso de los vehículos oficiales. Solo la presidenta de Aragón y los consejeros dispondrán de coche en exclusiva. El resto de cargos institucionales deberá justificar ante el Departamento de Hacienda la utilización de uno de los 91 automóviles disponibles, y solo por motivos de trabajo.
La DGA también da carpetazo a los patrocinios deportivos en lo que considera una forma de acabar con una cascada de recursos públicos a fondo perdido. Los cambia por convenios condicionados que firmará con los equipos de élite. Así, obliga a los clubes a dar una contraprestación general a la sociedad aragonesa en forma de promoción y les exige medidas que favorezcan el deporte base. Si no hay retorno, no habrá dinero.
Decisiones encaminadas a gastar menos y a que ese gasto sea productivo, que esto es lo más importante. Además, sirven de ejemplo para una sociedad que ha vivido, animada por Gobiernos irresponsables, como los nuevos ricos.
Sin embargo, queda margen de mejora, y a los recortes más o menos simbólicos deben añadirse actuaciones mucho más contundentes, que vayan a la raíz del problema: la “cosa pública” es en estos momentos inasumible. Y si no, que se les pregunte a los pequeños y medianos empresarios que se vieron forzados, ya hace tiempo, a vender, a reestructurar sus empresas y a reducir su patrimonio para capear la crisis.
Si los empresarios recortan, pero las administraciones no hacen otro tanto y además con medidas de calado, no habrá forma de solucionar el problema que tiene Aragón: el desempleo. Tiempo es de hacer recortes de verdad en la Administración y que los recursos obtenidos se destinen a actividades que realmente generen riqueza y puestos de trabajo.