Zaragoza.- Lourdes Gómez fue la trasplantada hepática número 100 de la Comunidad. Su historia no es convencional porque, a diferencia de la mayoría de los casos, ella no estaba esperando un hígado ni sabía que padecía una enfermedad. “De un día para otro caí enferma. Al principio, pensaban que era hepatitis, pero luego se dieron cuenta de que tenía una enfermedad genética muy poco común llamada enfermedad de Wilson y necesitaba un hígado de forma inmediata”, cuenta Lourdes.
Ella fue incluida en la lista como una urgencia cero, así que fue trasplantada a las pocas horas. “Pero rechacé el órgano y me tuvieron que hacer otro trasplante al día siguiente”, relata. Desde ese segundo intento, en el que todo salió bien, han pasado ya casi dos años. “Cuando me dijeron lo que tenía se me vino el mundo encima, pero ahora he vuelto a nacer y, por eso, desde entonces, celebro mi cumpleaños el 12 de febrero”, señala.
Ahora, Lourdes lleva una vida completamente normal, aunque todavía sigue tomando la medicación para evitar el rechazo. “Desde entonces, disfruto mucho más de la vida. La gente piensa que algo así nunca les puede pasar a ellos, pero yo soy la prueba de que eso no es cierto”.