Zaragoza.- La Confederación Hidrográfica del Ebro no ha confirmado ni ha desmentido la supuesta ocultación de un informe en el que figuraría un deslizamiento de tierra de 3,5 millones de metros cúbicos, que se produjo en agosto, y que recoge este martes El Mundo. Según el diario, la CHE no ha dado a conocer este hecho, que obligó a paralizar las obras de recrecimiento del embalse de Yesa, al existir grave peligro de rebasamiento del río. La institución, tras la publicación, ha emitido una nota de prensa en la que no se refiere al periódico nacional ni a la ocultación, aunque sí deja claro que en agosto hubo problemas. “En agosto de 2006 en una zona de la ladera de la margen izquierda se detectaron movimientos en la parte superior directamente relacionados con la ubicación de un vertedero y la bajada del embalse, pero se han desacelerado hasta casi desaparecer en la actualidad”.
Asimismo, fuentes de la Confederación han asegurado que El Mundo “nunca se ha puesto en contacto con la CHE” y que se han enterado de la noticia “por el medio en cuestión”.
La CHE ha informado, igualmente, de que desde que comenzó el recrecimiento de la presa, la Confederación “ha realizado un seguimiento exhaustivo de las laderas del embalse de Yesa”, ya que en verano, los técnicos de la CHE “detectaron en una zona de la ladera de la margen izquierda del embalse, donde se había instalado un vertedero de inertes de la obra, movimientos y la aparición de una grieta”.
Tras este hecho, y siguiendo el protocolo de actuación habitual, ha indicado la nota de prensa, “se comunicó a los expertos que asesoran la Dirección de Obras y una empresa especializada realizó el 7 de agosto un informe con recomendaciones que el Organismo adoptó inmediatamente, a pesar de tratarse de un movimiento que no afectaba a la seguridad de los trabajos y de la zona”.
Desde entonces, y según la versión de la institución, se ha cartografíado geológicamente la zona y el vertedero origen del problema, “se han realizado seis sondeos, se han desarrollado ensayos de laboratorio con las muestras extraídas; se han instalado seis inclinómetros que han identificado la geometría y la tasa de movimientos y se han puesto en marcha todos los controles pertinentes”, actuaciones tras las cuales se han obtenido los datos de que “el movimiento se ha desacelerado hasta casi desaparecer (en la actualidad 1 milímetro en 15 días)” y que la actividad mínima que aparece responde “al margen de error de lectura del propio aparato de auscultación”.
Desde la CHE se ha comentado, igualmente, que para garantizar la seguridad total de la zona “se iniciaron estudios para la retirada de parte del material, para que no se produjeran nuevos movimientos, lo que está previsto realizar en las próximas semanas” y ha dejado claro que “en ningún momento se ha estado en situación de alerta o peligro”.
Por último ha indicado que el detalle científico de este proceso se presentará en las “Jornadas Técnicas sobre Estabilidad de Laderas de Embalses” que la Confederación oranizará en Zaragoza entre el 23 y el 25 de mayo y que se anuncia en la web del Organismo www.chebro.es desde finales del pasado verano. En estas Jornadas ya recogen una ponencia sobre la estabilidad de las laderas del embalse de Yesa, como de otros embalses estudiados.