Una tasa de 0,24 personas sin hogar por cada 1.000 habitantes respecto al 0,54 que registra la media nacional en España. Esos son los datos obtenidos tras el censo realizado por el Ayuntamiento de Zaragoza y Cruz Roja el pasado mes de noviembre en el que se logró identificar a 166 hombres y mujeres que viven en las calles de la capital aragonesa.
Pese a que el objetivo es que "no haya ni una sola persona en la calle", tal y como ha asegurado la consejera de Políticas Sociales, Marian Orós, estos datos reflejan la eficacia de los recursos que está invirtiendo la ciudad por revertir esta situación. Tanto es así que, comparada con otras grandes capitales de provincia, Zaragoza está por debajo de Córdoba, Palma, Barcelona, Valencia, Madrid, Cádiz, Pamplona o Valladolid.
En este sentido, Orós ha recordado que se habla de personas y no de simples números. Por ello, "es muy importante que tanto las administraciones, como las entidades sociales y la sociedad en general les echen una mano y les acompañen". En concreto, se han identificado tres elementos clave: la falta o imposibilidad de acceder a un empleo, la vivienda y el malestar emocional y la salud mental.
Precisamente, el Albergue Municipal contará con un psiquiatra a partir de 2025 para reforzar el equipo con el que ya cuenta este equipamiento para "dar un paso adelante respecto a un colectivo tan vulnerable", mientras se sigue trabajando en la puesta en marcha del segundo Plan de Primera Oportunidad. Además, Orós ha reclamado al Gobierno de España que invierta recursos en la denominada Estrategia Nacional para la lucha contra el Sinhogarismo.
CENSO DE SINHOGARISMO EN ZARAGOZA
Hay que recordar que de las 166 personas sin hogar, el 87% eran hombres y el 13% mujeres. La mayor parte tenían entre 30 y 54 años, mientras que el 9% eran menores de 29 años. Además, el 60% de los hombres y el 89% de las mujeres eran de origen extranjero.
Con los datos de jóvenes en situación de sinhogarismo, el Ayuntamiento de Zaragoza ya está trabajando para crear una casa abierta específica para ellos, al igual que ya se hizo en su momento con las mujeres.

