El Mosaico de las Musas, una de las joyas arqueológicas más deslumbrantes del pasado romano de Zaragoza, se prepara para una nueva intervención que lo devolverá a su máximo esplendor. El Ayuntamiento ha sacado a licitación la conservación y restauración de esta pieza única, ubicada en el Museo del Foro de Caesaraugusta, con un presupuesto de 18.148,79 euros. La actuación se centrará en eliminar los restos calcáreos y revitalizar la pigmentación original de este impresionante pavimento del siglo II.
Los trabajos para devolverle el lustre tendrán un plazo de ejecución de 42 días. El Mosaico de las Musas fue descubierto en 1989 durante unas obras junto al Mercado Central, en las inmediaciones de las Murallas Romanas. Allí apareció parte de una gran vivienda romana con diversas estancias pavimentadas con mosaicos, entre los que destacaba esta obra decorativa que ocupaba la sala principal de la casa, situada en una de las esquinas noroeste del recinto.
LA PIEZA ESTABA DIVIDIDA EN DOS SECCIONES
La pieza, fechada en el siglo II, mide 8,30 por 5,90 metros y está dividida en dos secciones. La primera, de forma rectangular y muy bien conservada, presenta un diseño de arabescos geométricos entrelazados con elipses, tallos y estrellas de ocho puntas. En los espacios libres se representan instrumentos musicales como crótalos, flautas y tímpanos, junto a recipientes vinculados al dios Baco, que es el dios romano del vino, el placer, la fiesta y el desenfreno, como cráteras y cántaros.
La segunda parte, de forma cuadrada, ha llegado de manera parcial. En ella destaca una amplia orla decorada con una doble esvástica, dentro de la cual se encuentra un círculo con una malla de siete hexágonos, de los que solo se conservan algunos fragmentos. En uno de ellos se hallaba el busto de un sátiro, y en otro, una musa con tablillas de escritura, muy probablemente Clío, la musa de la Historia.
