Zaragoza recupera su Gran Vía

Coches, motos y autobuses vuelven a ocupar las calzadas de la Gran Vía de Zaragoza después de ocho meses de obras para la colocación de las plataformas del tranvía. En la primera toma de contacto, los zaragozanos se han quejado de la escasa señalización de los nuevos desvíos y del escaso espacio existente para todos los vehículos.

Zaragoza.- Ocho meses ha estado cerrada al tráfico la Gran Vía de la capital aragonesa. Desde este miércoles, coches, motos y autobuses ocupan de nuevo las calzadas de esta arteria en el corazón de la ciudad. La reapertura ha estado acompañada de algunas quejas de conductores que critican el escaso espacio que existe para una circulación fluida. No en vano, en ambos sentidos de circulación sólo ha quedado habilitado un único carril para vehículos.

Concluidos los trabajos de renovación de infraestructuras y de instalación de la plataforma del tranvía, la Gran Vía muestra, a juicio de los vecinos de la zona, un “aspecto a medio acabar”. Todavía habrá que esperar unos meses para que la principal esta avenida estrene su nuevo bulevar. Está previsto que la inauguración preceda a la del tranvía.

Paralelo a las vías, discurrirá el carril bici. A la espera de su construcción, una ciclista ha señalado “las pocas ventajas” de la apertura de Gran Vía. “Con un solo carril es todo muy estrecho y los coches se impacientan cuando ven una bicicleta delante”, ha comentado.

Esta usuaria habitual de bicicleta ha remarcado que las obras en la estación de Cercanías de Goya han provocado que el carril bici de la avenida Goya esté invadido por coches y autobuses. “La ventaja es que tenemos las vías de un solo sentido y por allí se puede ir relativamente bien, aunque también han desviado por ahí los autobuses, así que en definitiva es un engorro para todos”, ha asegurado.

Las obras en la zona de Gran Vía se centrarán, a partir de ahora, en completar la electrificación del trazado, la instalación de catenarias y paradas, así como la urbanización del bulevar central de la avenida.

Además de la apertura de Gran Vía, los paseos Fernando el Católico e Isabel la Católica han cerrado el carril de salida y han abierto el de entrada, que cambia su sentido. En este punto, los autobuses han mostrado dificultades para girar al paseo desde avenida Goya, viéndose obligados a invadir la acera para poder realizar el giro.

En este sentido, los conductores han lamentado la escasa señalización indicando los nuevos desvíos. “Es complicadísimo, porque no están las cosas claras en cuanto a la señalización de la circulación. Está todo bastante a medias, espero que con la llegada del tranvía todo se solucione”, ha comentado un motorista.

Las líneas 20, 30 40, 45 y 53 circulan en sentido salida

Ocho meses de "penurias" para comerciantes y vecinos

Cansados del ruido y del polvo de los trabajos que desde hace ocho meses invaden sus casas, los vecinos y comerciantes han valorado la recuperación, en cierto modo, de la Gran Vía. Sin embargo, todavía ven lejos el día en que vuelva la tranquilidad a la avenida.

En su mayoría, se quejan de la “lentitud” con la que ven avanzar los trabajos y del repetitivo sonido de las máquinas. Un vecino ha comentado las dificultades que está teniendo durante estos meses para entrar al garaje como para pasear a su perro, debido a la ausencia de zonas verdes.

Cinco autobuses por la misma vía

La apertura de Gran Vía hará posible, además, que las líneas 20, 30, 40, 45 y 53 recuperen su paso por este viario en sentido salida de la ciudad. Desde la Plaza de Aragón, dichas líneas avanzarán por Gran Vía hasta las calles Marcial y Calatayud. Desde ellas retomarán el desvío actual por Baltasar Gracián y Arzobispo Apaolaza, hasta llegar a la Glorieta de Carlos V.

A la altura de la Cámara de Comercio, los autobuses entrarán en Isabel la Católica circulando, como el resto de vehículos, en sentido salida de la ciudad pero por la calzada más próxima al Hospital Miguel Servet. En esa zona, tal y como ya sucede en Vía Ibérica, se instalarán paradas provisionales sobre la plataforma del tranvía (que discurre por el centro de la avenida). Estarán situadas junto a pasos de peatones y aproximadamente frente a las que hasta ahora eran habituales. 

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