Sentido homenaje el que ha rendido este miércoles el Ayuntamiento de Zaragoza y el Gobierno de Aragón, junto a otras instituciones, en el 27º aniversario del secuestro de Miguel Ángel Blanco a manos de ETA, siendo asesinado 48 horas después. Un acto terrorista que levantó y sacó a las calles a todo el país, con numerosas y multitudinarias movilizaciones por todo el país, que se alzó pidiendo paz.
Así, 27 años después, concejales, diputados y representantes civiles han recordado su figura y la tragedia que vivió el país, incidiendo en la importancia de mantener viva su memoria y legado político. “Miguel Ángel nos unió, nos animó a seguir luchando contra el terrorismo con tesón. Empujó a todos los españoles a dar la cara y gritar basta ya, bajo el Espíritu de Ermua, que sigue siendo inmortal. Nos quitó el miedo, y nada volvió a ser igual”, ha subrayado el presidente de Aragón, Jorge Azcón.
En este sentido, el líder del Ejecutivo aragonés ha valorado en la “obligación moral” de recordar a Miguel Ángel Blanco y a “todos los que perdieron la vida” en la “barbarie” del terrorismo de ETA, insistiendo en los asesinatos que quedan sin resolver. “Es fundamental que dotemos a la justicia y los cuerpos de seguridad de todos los medios para esclarecer todos los asesinatos. Es cuestión de dignidad”, ha aseverado Azcón.
Por ello, el presidente autonómico tampoco acepta la política de los “herederos de ETA”, como define a Bildu, “un socio de gobierno” a la que se le ha “entregado” una “capital hermana” como Pamplona. “Un asesino siempre será un asesino, y jamás podrá disfrazarse de demócrata. ETA sesgó la vida de políticos, trabajadores públicos, periodistas, civiles y niños, también en Aragón. Es importante que se recuerda la historia”, ha afirmado.
CHUECA Y LA IMPORTANCIA DE EXPLICAR A LOS JÓVENES QUÉ FUE EL TERRORISMO
La alcaldesa de Zaragoza, Natalia Chueca, ha abierto el acto que se ha celebrado en la plaza de San Francisco, un espacio que, como ha destacado, está “rodeado de colegios y de la Universidad”, pues “tenemos la obligación de que los jóvenes sepan qué pasó”. “Es un deber moral. Blanco es un símbolo de la libertad y la concordia. Su memoria debe ser conservada. La historia no puede reescribirse. ETA la escribió con sangre, y sus herederos no podrán blanquear la historia, a pesar la complicidad del PSOE”, ha señalado.
Porque, además de ETA y Bildu, el PSOE también ha sido foco de las críticas por sus acuerdos con Bildu, aunque la portavoz socialista en el Ayuntamiento, Lola Ranera, haya pedido “sumar” en vez de “confrontar”. “La sociedad española sigue debiéndoles la vida. La libertad de hoy es porque llos dejaron su bien más preciado. Se lo debemos a Miguel Ángel Blanco, a las víctimas de la Casa Cuartel, de San Juan de los Panetes, a Manuel Giménez Abad…”, ha añadido la alcaldesa, que ha finalizado depositando, junto a Azcón, una flor blanca en el monolito a las víctimas del terrorismo en la plaza de San Francisco.