Zaragoza rebaja su deuda y saldrá de la tutela de la DGA: “Son las cuentas más saneadas desde 1986”
El Ayuntamiento de Zaragoza ha logrado un hito histórico en sus cuentas municipales al cerrar el año con el nivel de deuda más bajo desde 1986. Gracias a una reducción significativa, la ciudad ha conseguido situar su deuda viva por debajo del 75% de los ingresos corrientes, lo que le permite salir de la tutela financiera del Gobierno de Aragón por primera vez en casi cuarenta años. La alcaldesa Natalia Chueca ha celebrado este avance, destacando que esto abrirá la puerta a mayores inversiones y mejoras en los servicios públicos.
Desde 2013, los municipios que superaban ese umbral del 75% debían someterse a la supervisión autonómica para acceder a financiación a largo plazo. En el caso de Zaragoza, la deuda ha ido reduciéndose progresivamente desde que el Partido Popular llegó al gobierno municipal en 2019, cuando la ratio de endeudamiento alcanzaba el 116%. Ahora, al estar por debajo del 75%, la ciudad recupera su autonomía financiera.
El impacto de esta reducción se refleja en un descenso de la deuda por habitante. Solo en el último año, la disminución ha sido de 48 euros por persona, y si se compara con junio de 2019, el alivio asciende a 376 euros por ciudadano. Esta rebaja, según Chueca, permitirá liberar recursos para proyectos que llevaban años estancados y fortalecer la inversión en infraestructuras y servicios sociales.
En cifras concretas, el Ayuntamiento de Zaragoza cerró 2024 con una deuda total de 571 millones de euros, lo que supone 32 millones menos que en diciembre del año anterior. Este dato incluye 124 millones imputados al plan de amortización del tranvía, una obligación contable establecida por el Banco de España. Sin este concepto, la deuda real sería de 447 millones de euros.
El Gobierno municipal ha compaginado la reducción de la deuda con un refuerzo de la inversión y un presupuesto récord para políticas sociales dirigidas a la población vulnerable. Este equilibrio, según Chueca, ha permitido alcanzar niveles históricos en la gestión económica de la ciudad, con una menor carga fiscal para los ciudadanos y unas cuentas municipales más saneadas.
Uno de los logros más destacados ha sido la reducción del gasto en intereses de la deuda. Solo en el presupuesto municipal de 2025, el ahorro por este concepto asciende a 9,2 millones de euros. Esto ha sido posible gracias a la reestructuración financiera impulsada en los últimos años, que ha permitido refinanciar préstamos adquiridos en condiciones desfavorables durante el periodo 2005-2008, evitando sobrecostes de más de 25 millones de euros en las últimas dos décadas.