La avenida de Valencia contará con balizas lumínicas en sus pasos de cebra tras el trágico atropello mortal ocurrido este miércoles cuando un hombre de 77 años perdió la vida tras ser embestido por un autobús interurbano de la línea Zaragoza-La Muela. El suceso, que se produjo a hora punta y en la intersección con la calle Tomás Bretón, paralizó una de las principales arterias de la ciudad durante casi dos horas, con varias patrullas de la Policía Local regulando tráfico de vehículos y peatones.
Esta medida, confirmada por fuentes municipales, tiene como objetivo mejorar la seguridad de los peatones y formará parte de la reforma que comenzará a finales de año, tras sacar a licitación pública el proyecto por 6,8 millones.
El atropello sucedió sobre las 10.00 horas de ayer, cuando la víctima intentaba cruzar la avenida de Valencia a la altura del número 46 desde la acera opuesta. Aunque será la Policía Judicial de la Policía de Zaragoza quien esclarezca las causas del siniestro, testigos presenciales confirmaron a ARAGÓNPRESS que el hombre estaba cruzando en rojo. El conductor del autobús, que se encontraba realizando su recorrido habitual, no pudo evitar el impacto, lo que causó la muerte del hombre en el lugar del accidente, casi de manera instantánea. Una pasajera del bus y los servicios sanitarios intentaron reanimarle en repetidas ocasiones, sin poder hacer nada para salvar su vida.
Desde el Urbanismo de Plaza del Pilar, ya habían anunciado planes de renovación de la avenida de Valencia, cuyo proyecto incluye la reurbanización de la zona para mejorar la movilidad y reducir el tráfico de vehículos. Como parte de estas reformas, se incorporarán balizas lumínicas en los pasos de cebra, una medida similar a la que ya se implementó en la avenida San José, con el objetivo de hacer los cruces más visibles para los conductores, especialmente en condiciones de baja visibilidad, ya que están situadas en el suelo.
“EL SEMÁFORO PARA PEATONES DURA POCO PARA UNA VÍA TAN CONCURRIDA”
Estas balizas, que emiten una luz intermitente, funcionan iluminándose cuando los sensores detectan que se acerca un vehículo estando el semáforo en rojo para los peatones, advirtiendo así a éstos de su presencia. En la misma línea de implementar la seguridad vial urbana, se está trabajando en la implementación de nuevas zonas peatonales y la mejora de la señalización para prevenir futuros incidentes.
La investigación del accidente sigue su curso, mientras se continúan evaluando las circunstancias del atropello, que ha conmocionado a la comunidad zaragozana, en especial al barrio Delicias. “Fue horroroso, el cuerpo estaba sin vida cuando intentaban reanimarle”, atestiguó una mujer a este diario que se conoce bien la zona, pues trabaja a escasos metros del paso de cebra donde se produjo el atropello. “El semáforo en verde para los peatones dura unos 45 segundos, que parece mucho, pero para una vía tan transitada en dos sentidos y con carril bici, se hace muy corto para la cantidad de personas mayores que lo cruzan cada día”, apuntaba esta misma fuente.

