Zaragoza evita un posible desahucio de 24 familias en el barrio Oliver con la compra de un edificio
El Ayuntamiento de Zaragoza ha formalizado la compra de un edificio en el barrio Oliver que permitirá que 24 familias vulnerables puedan seguir residiendo en él. La adquisición, por un importe de dos millones de euros, garantiza la permanencia de estos vecinos, quienes estaban en riesgo de desahucio tras la intención de la propietaria de vender el inmueble a terceros.
El edificio, ubicado en la calle de La Reina, número 9, ha sido gestionado por Zaragoza Vivienda desde 2013 como parte de un programa de vivienda social. Sin embargo, la Caja Rural de Teruel, propietaria del inmueble, comunicó su necesidad de venderlo, lo que ponía en riesgo la continuidad del alojamiento para estas familias, muchas de ellas en situaciones de vulnerabilidad de grado medio a severo. Ante esta situación, el Ayuntamiento, a través de su responsable de Urbanismo, Víctor Serrano, negoció la compra para evitar el desalojo.
En el edificio residen 14 familias con menores, ocho de ellas monoparentales, y todas cuentan con seguimiento social debido a su precariedad. La compra de este inmueble se suma a las acciones del Consistorio en materia de vivienda social. Además, el Ayuntamiento ha anunciado la ampliación del parque público de vivienda con 640 pisos, 110 más de los previstos inicialmente.
El inmueble adquirido cuenta con 27 viviendas, 27 trasteros y 36 garajes. La compra permitirá no solo mantener el alojamiento de las 24 familias que lo habitan, sino también dar cobertura a otras tres que tuvieron que abandonarlo previamente por la incertidumbre sobre su futuro. "Se incrementa el parque público inmobiliario municipal y se sigue prestando servicio a quienes más lo necesitan", ha destacado Serrano.
El convenio entre Zaragoza Vivienda y Caja Rural de Teruel, que permitió la gestión de estas viviendas desde 2013, finalizó en 2023, aunque se prorrogó temporalmente. No obstante, la entidad financiera comunicó que a partir de junio de 2024 necesitaba vender el edificio, lo que implicaba la salida de las familias en caso de no llegar a un acuerdo de compra. Gracias a la negociación municipal, se ha logrado cerrar la operación por un precio inferior al de tasación, teniendo en cuenta su finalidad social.
Según fuentes municipales, por ambas partes ha habido una alta sensibilidad y cooperación para alcanzar esta solución, dada la vertiente y el compromiso social de ambas entidades. De hecho, resaltan, había tasaciones del inmueble que lo valoraban en un precio superior a los 4 millones de euros, pero finalmente se ha cerrado la operación en tan solo dos millones de euros.
Zaragoza Vivienda ha acreditado la disponibilidad de crédito suficiente para la compra, por lo que una vez que el Consejo de Administración de la sociedad municipal apruebe la adquisición, se procederá a la formalización del contrato y su inscripción en el Registro de la Propiedad en un plazo máximo de 30 días.
Para Serrano, esta operación es un claro ejemplo del compromiso del Ayuntamiento con una política de vivienda social efectiva. "Este es un hecho fehaciente de nuestra apuesta por la vivienda social y la regeneración urbana del barrio Oliver. No solo aseguramos un techo para estas familias, sino que también fortalecemos el parque de vivienda pública en Zaragoza", ha sostenido el consejero municipal.