Desde que Nola Gras se alzó con el título al mejor plato de Zaragoza en los Premios Horeca 2026 gracias a su ya icónica reinterpretación de la oreja con un giro coreano, el restaurante no ha dejado de mirar hacia adelante. Lejos de acomodarse en el éxito, el establecimiento zaragozano ha decidido dar un paso más esta primavera con la incorporación de nuevos platos a su carta y una renovada selección de vinos que refuerzan su propuesta gastronómica en la ciudad.
Firmados por Alex Viñal (Chef y copropietario de Grupo Nola) y David Lorente (jefe de cocina) los nuevos platos llegan con ese equilibrio tan característico de Nola Gras entre técnica, producto y personalidad. En palabras de Alex Viñal “seguimos encontrado nuestra mejor versión en la forma de entender nuestra cocina. La reciente incorporación de nuestro restaurante a la Guía Macarfi confirma nuestra evolución”.
DE BOCADOS DE AUTOR A PROPUESTAS PARA TODOS LOS PÚBLICOS
La carta de Nola Gras crece sin perder su esencia. En la sección de “Bocados de Autor”, una de las más reconocibles del restaurante, destaca el nuevo Bikini Nola, una propuesta intensa y cremosa que reinterpreta este clásico con cecina y una potente combinación de quesos —mozzarella, Edam y Comté— rematada con una envolvente salsa de parmesano y trufa.
Pero la evolución también mira a un público más amplio con platos pensados para compartir. Es el caso del llamativo “Ni fu ni fuá ¡El canelón de Nola!”, donde boletus, foie y Pedro Ximénez se combinan con un chutney casero de membrillo especiado, carpaccio de champiñón y almendra tostada. Una reinterpretación que juega con los contrastes sin perder el guiño a la tradición.
A estas incorporaciones se sumará próximamente un ceviche que ampliará aún más una carta viva y en constante transformación. Todo ello sin olvidar el plato que ha marcado un antes y un después en el restaurante: la Oreja Koreana, que ya se ha convertido en una seña de identidad de la casa.
UNA CARTA DE VINOS PARA DESCUBRIR
La renovación de Nola Gras no se queda en la cocina. La bodega también da un salto cualitativo con una selección diseñada junto a Bart Jan van Gerwen, de la distrbuidora Wineluck. El objetivo es claro: ofrecer vinos con identidad propia, tanto nacionales como internacionales, que encajen con el ADN del restaurante y eleven la experiencia gastronómica.
Cada referencia ha sido seleccionada tras un proceso de cata conjunto con el equipo de cocina, buscando no solo acompañar, sino potenciar cada plato. Así, propuestas como La Artesilla (DOCa Rioja Alta) se presentan como el maridaje ideal para el Bikini Nola, mientras que el Berdá Syrah (DO Somontano) encuentra su lugar junto al nuevo canelón gracias a su equilibrio entre estructura y frescura.
La selección también incluye vinos como Mahaia, de Rioja Alavesa, pensado para intensificar los matices de la Oreja Koreana, o Alma Sana (DO Valencia), una opción fresca y mediterránea que anticipa su papel protagonista con futuras incorporaciones como el ceviche. Una apuesta clara por convertir cada copa en una extensión del plato y cada comida en una experiencia completa.



