Zaragoza decreta desalojar tres edificios en El Gancho por ruina e insalubridad

Calle Pignatelli
La medida se enmarca en el Plan Extraordinario de Inspección de Edificios impulsado por Urbanismo

El Ayuntamiento de Zaragoza ha decretado el desalojo preventivo de tres edificios situados en las calles Zamoray 13, Pignatelli 72 y Pignatelli 74, en el Casco Histórico de la ciudad, debido a su avanzado estado de deterioro e insalubridad.

La medida se enmarca en el Plan Extraordinario de Inspección de Edificios impulsado por el Área de Urbanismo, y afectará a más de 60 personas, según ha denunciado el grupo municipal Zaragoza en Común (ZEC). Desde el consistorio aseguran que los desalojos no son inmediatos y que se está trabajando con Servicios Sociales para ejecutarlos de forma progresiva y ordenada.

El responsable de Urbanismo, Víctor Serrano, ha defendido la actuación técnica de los inspectores municipales y ha recordado que este plan fue solicitado por los propios vecinos ante la situación de degradación urbana del entorno.

“Lo importante es determinar cómo están los edificios, y cuando se detecta que amenazan ruina, hay que desalojarlos por seguridad”, ha afirmado. En el caso de Pignatelli 72 y 74, los daños incluyen el desplazamiento de un pilar debido a filtraciones y vertidos, mientras que en Zamoray 13 se han detectado graves problemas estructurales y condiciones de insalubridad.

ZEC CRITICA LA FALTA DE COORDINACIÓN CON LOS SERVICIOS SOCIALES

Desde Zaragoza en Común critican la falta de coordinación con los servicios sociales y la ausencia de alternativas habitacionales para las familias afectadas. “Una vez más, el Gobierno municipal actúa con improvisación total, dejando a más de 60 personas en la calle sin recursos ni acompañamiento”, ha denunciado el concejal Suso Domínguez, quien también ha exigido ayudas económicas y técnicas para que los propietarios sin medios puedan acometer las obras necesarias. Recuerdan que esta situación se repite tras desalojos similares en calles como Cerezo, Armas, Mayor y Coso.

El edil ha lamentado que las autoridades locales sigan sin disponer de un plan de urgencia para estos casos, y ha advertido del colapso de los servicios sociales, reconocida incluso por la propia consejera del área. “La ciudad maquillada con flores y garnacha muestra hoy sus grietas más profundas en términos de vivienda”, ha sentenciado Domínguez. La incertidumbre sobre la situación legal y económica de los residentes complica aún más la respuesta institucional.

Urbanismo prevé revisar hasta 370 edificios en los próximos meses dentro de este plan de inspección en la zona de Zamoray-Pignatelli, una de las más deterioradas de la ciudad. Mientras tanto, el Ayuntamiento insiste en que su actuación cumple con la obligación legal de velar por la seguridad de los vecinos.