Bajo el lema "Bruil resiste, por un barrio seguro", más de un centenar de vecinos de este entorno de la capital aragonesa han salido este sábado a la calle para reclamar al Ayuntamiento de Zaragoza que tome medidas ante la situación que viven cada día en el barrio. Personas de todas las edades, incluidos niños y mayores, han acudido a una sonora concentración que ha llegado a cortar el tráfico de la calle Asalto, a la altura del Centro de Historias, durante algunos minutos.
Uno de los principales problemas viene derivado, aseguran las entidades vecinales, viene de la reforma del Albergue Municipal. Y es que esta ha propiciado que cerca de 40 personas sin hogar pernocten a diario en el andador Reina Ester con los consecuentes problemas de suciedad que esto conlleva, obligando a los conserjes de la comunidad a hacerse cargo de las tareas de limpieza. A esto hay que sumar el problema de la ocupación, que no solo crece cada vez más, sino que también ha traído consigo situaciones de delincuencia.
"Iba al mediodía por las escaleras entre el Parque Bruil y el CDM Alberto Maestro. A mitad de las escaleras un joven se me tiró al cuello a agarrarme la cadena. Me tiró de las escaleras y me hice mucho daño en toda la parte izquierda del cuerpo, en la cabeza, la cadera y el tobillo. Estoy con rehabilitación desde entonces porque me quedé sin poder andar. Pasó en agosto y aún no estoy bien", denuncia Ángeles, una vecina de 80 años.
Los vecinos se sienten incomprendidos ante esta situación y reclaman soluciones urgentes. Entre ellas, el cierre del propio andador que, aunque tiene carácter privado, es de uso público. La propuesta, explica el presidente del Colectivo Vecinal Parque Bruil, Luis Bernad, pasa por dejar que el porche permanezca abierto durante el día, de 9.00 a 21.00 horas, y se cierre el paso durante la noche. Sin embargo, hasta el momento el Ayuntamiento de Zaragoza no contempla esta medida.
"El barrio está bastante crispado. No queremos culpabilizar a las personas sin hogar. Al revés. La ampliación del albergue debería dar capacidad a más personas y reinsertarlas en la sociedad como han hecho en otros casos", incide Bernad.
EL PROBLEMA DE LA OCUPACIÓN, CADA VEZ MÁS LATENTE
Desde el colectivo apuntan igualmente a que en la zona hay grandes tenedores con el 50% de las viviendas. "Hay pisos cerrados a cal y canto", denuncia Bernad. "Esto implica que cada vez haya más ocupación convirtiendo estas viviendas en narcopisos. Esto está degenerando la zona con el tema de las drogas. Hay delincuencia juvenil con jóvenes que proceden de estos pisos que amedrentan a otros niños o a personas mayores, algunas de ellas hasta han sido atracadas", añade.
Así lo ha expresado también Elena, una niña de 12 años que ha reclamado "un barrio limpio y seguro" donde pequeños, madres, padres y abuelos "podamos convivir todos juntos, tranquilos y felices". Por ello, ha animado igualmente a "lograr todos juntos el barrio que queremos".
Ante esta situación, la consejera de Políticas Sociales, Marian Orós, anunció hace unos días que se crearía una mesa de trabajo que tendría como objetivo consensuar un plan integral de regeneración de la zona. Esta tiene previsto celebrarse este mismo mes de diciembre e incluirá, entre otras, a las entidades vecinales, así como a la Policía Local, además de las áreas pertinentes del propio consistorio. Mientras, el Colectivo Vecinal Parque Bruil ha emplazado a los vecinos a una nueva concentración una vez concluyan las fiestas navideñas.
VOX PIDE MÁS PRESENCIA POLICIAL
Pese a que se trataba de una protesta vecinal sin colores políticos, el grupo municipal de Vox se ha dejado ver en la concentración y ha denunciado igualmente la situación por la que pasa el barrio. Su portavoz, Julio Calvo, ha expresado que aunque "las soluciones son complejas", "la seguridad es el primer paso e imprescindible".
Además, ha reivindicado la necesidad de saber quienes son los propietarios de los pisos y tratar de evitar la ocupación porque esta "no solo genera un problema para el propio inmueble, sino para todos los vecinos del entorno del edificio e, incluso, del barrio como está ocurriendo aquí y en otros espacios de la ciudad como Zamoray-Pignatelli".

