La intervención municipal en el Parque Bruil, con el cierre del recinto y el desalojo de unas 25 personas sin hogar, ha sido recibida con alivio por los vecinos de Zaragoza, que llevaban meses denunciando la degradación y la falta de seguridad en la zona y habían realizado incluso varias movilizaciones pidiendo una mayor acción por parte de las administraciones.
"Ha sido un despertar feliz, es una gran noticia", ha afirmado Luis Bernad, presidente del colectivo Bruil–Aloy Sala–Tenerías a ARAGÓN PRESS. "Teníamos constancia de que se iba a hacer una intervención, pero no sabíamos cuándo. Esto era algo que lo veíamos todos los días", ha asegurado, al tiempo que ha destacado que son muchos los vecinos que están mandando mensajes de agradecimiento tras meses luchando por un cambio.
La asociación vecinal había advertido reiteradamente de la acumulación de basura, la presencia de asentamientos y la sensación de inseguridad en torno al quiosco y a las riberas del Huerva. Por eso, Bernad espera que el operativo incluya soluciones también para las personas que vivían en el parque. "Esperamos que se les haya dado una solución. No podían estar en la calle con tanto frío", incide. Precisamente, según el Ayuntamiento de Zaragoza, todas ellas han sido informadas de la disponibilidad de nuevas plazas en el Albergue Municipal y en El Refugio.
PIDEN MÁS PRESENCIA POLICIAL EN EL PARQUE BRUIL
El colectivo vecinal ha celebrado igualmente que se haya despejado la zona del quiosco, aunque advierte de que también había otro grupo de personas sin hogar junto al río Huerva, en las proximidades del C.D.M. Alberto Maestro. "Esperemos que también lo levanten", ha señalado Bernad.
Los vecinos reclaman ahora que el cierre del parque y las obras de desinfección y regeneración, que durarán entre 8 y 10 semanas, vayan acompañadas de más recursos de vigilancia. "Necesitamos más luz y también demandado más presencia policial, porque pueden volver", ha explicado el representante vecinal.
Bernad asegura que, tras meses de quejas y protestas, el dispositivo puesto en marcha este miércoles supone un punto de inflexión para el barrio. "Estamos viendo la luz después de un túnel sin salida", ha afirmado.
