Vecinos Magdalena y Tenerías, contra la reforma del Coso Bajo: “Una autopista dentro del barrio”

La reforma urbanística se extenderá desde la Plaza San Miguel hasta Tenerías
Los vecinos alertan de que esta modificación incrementará el número de líneas de autobuses que atraviesan la zona

La Asociación Vecinal Bruil San Agustín ha manifestado su rotundo rechazo a la reforma urbanística del Coso Bajo, que se extenderá desde la Plaza San Miguel hasta Tenerías. Los vecinos han denunciado "falta de transparencia" en el proceso y la ausencia de mecanismos de participación ciudadana, asegurando que la obra traerá consigo una serie de afecciones que afectarán su vida cotidiana.

Uno de los principales motivos de queja es la conversión del Coso Bajo en lo que consideran una "trinchera" que dificultará los desplazamientos diarios al colegio, comercios y otros puntos del barrio. La reforma, aseguran en un comunicado, contempla la reducción de espacios, la eliminación de plazas de aparcamiento y de zonas de carga y dotaciones actuales, para dar paso a un nuevo carril exclusivo para autobuses y taxis en sentido contrario a la circulación habitual.

Los vecinos alertan de que esta modificación incrementará el número de líneas de autobuses que atraviesan la zona. Actualmente, recuerdan, ocho líneas urbanas circulan por el área, y con la reforma, podría incrementarse hasta diez o incluso once, sin contar las rutas de barrios rurales. Esta transformación, según denuncian, convertirá el Coso Bajo en una "autopista" dentro del barrio, aumentando el tráfico y el impacto ambiental.

Además, los residentes critican la contradicción entre esta reforma y el plan municipal “Revive Bruil”, presentado recientemente por la alcaldesa con una inversión de 20 millones de euros para la revitalización del barrio. Consideran que, salvo la rehabilitación del río Huerva, no se les ha proporcionado suficiente información sobre las afectaciones que supondrá este proyecto ni se ha respetado el compromiso de participación vecinal.