Último adiós al Papa Francisco en Zaragoza: la Basílica del Pilar se llena de fieles en una misa en su honor
Entre los fieles que llenaban la Basílica del Pilar de Zaragoza había personas de todas las edades
El mundo entero llora la pérdida del Papa Francisco, un pontífice que, con su humildad, cercanía y defensa de los más vulnerables, ha marcado una época en la historia de la Iglesia Católica. Desde Zaragoza, este domingo, cerca de 2.000 personas han querido rendirle homenaje en una misa funeral celebrada en la Basílica del Pilar.
La ceremonia, cargada de emoción y recogimiento, ha contado con la presencia de numerosas autoridades. Entre ellas, el presidente del Gobierno de Aragón, Jorge Azcón, acompañado por su esposa Ana Blasco; la alcaldesa de Zaragoza, Natalia Chueca, junto a su marido Álvaro Lapetra; la presidenta de las Cortes de Aragón, Marta Fernández; y la Justicia de Aragón, Concepción Gimeno. Muchas de ellas han firmado en el libro de condolencias habilitado en el interior de la Basílica para rendir tributo al Santo Padre.
En su dedicatoria, Jorge Azcón ha escrito: “Como presidente del Gobierno de Aragón quiero dejar constancia del profundo pésame que la sociedad aragonesa quiere hacer llegar a toda la Iglesia Católica por la muerte del Papa Francisco.”
La misa ha estado presidida por el arzobispo de Zaragoza, quien ha declarado que “un pontificado tan intenso no se puede explicar en tan pocas palabras”, y ha recordado momentos de la vida de Francisco que conmovieron al mundo, como cuando rezó en soledad en la Plaza de San Pedro durante la pandemia. “Todo el bien que ha hecho al pueblo y a la Iglesia quedará para siempre en nuestra memoria”, ha destacado en una intervención marcada por la emoción y las peticiones de perdón por nuestros pecados.
Entre los fieles que llenaban la Basílica se podía ver a personas de todas las edades, desde niños hasta ancianos, muchos de ellos rezando en silencio o con el rostro emocionado. Entre la multitud, algunas personas portaban medallas de cofradías de Zaragoza, llevadas al pecho como símbolo de devoción y respeto hacia el Santo Padre. El ambiente, impregnado de fe, emoción y solemnidad, convirtió la despedida en un acto profundamente sentido.
La ceremonia ha contado con la participación del Coro de la Capilla de Música Nuestra Señora del Pilar, dirigido por José María Verdejo, y del organista Juan San Martín, que han acompañado los cánticos litúrgicos. También han estado presentes los canónigos del Pilar, los vicarios, seminaristas y los tradicionales Infanticos del Pilar.
Numerosos representantes eclesiásticos han acompañado la celebración, entre ellos el arzobispo emérito, el obispo de Chiclayo (Perú), Jesús Moliner, y monseñor José Luis Delgado, capellán del Hospital San Juan de Dios.
Bajo las bóvedas de la Basílica, entre oraciones, cánticos y silencios sobrecogedores, Zaragoza despidió a un Pontífice que supo estar siempre cerca de su pueblo.