Las trabajadoras de ayuda a domicilio reclaman "empatía" a los concejales de Zaragoza
Tras varias movilizaciones y concentraciones durante las últimas semanas, las trabajadoras del Servicio de Ayuda a Domicilio de Zaragoza han dado un paso más al acudir al pleno para reclamar "empatía" y hacer valer su "dignidad" ante los concejales del Ayuntamiento. PSOE y Zaragoza en Común se han mostrado de su parte, incidiendo en que es necesario asegurar tanto los derechos fundamentales de las familias que atienden como de las que son atendidas. Sin embargo, PP y Vox han votado en contra de una moción socialista que pedía corregir la cláusula del nuevo pliego que regula el servicio de refuerzos.
"Esta moción habla de las condiciones de trabajo de las contratas municipales. Unas condiciones que nadie que no haya estado destinado durante un largo tiempo a las tareas de cuidado puede entender. No entendemos la frivolidad con la que nuevamente se trata la situación laboral de estas trabajadoras como si fueran, como se ha insinuado en algún momento, una panda de aprovechadas que se alían con las empresas para expoliar a las familias", ha reprochado el concejal de ZeC, Suso Domínguez.
El edil de la formación ha expuesto además que "los refuerzos son vitales para estas personas". Por ello, se ha referido a la cuestión semántica que marca la diferencia de estos pliegos del Ayuntamiento de Zaragoza donde se indica que las horas de servicio inutilizadas por haberse producido bajas temporales podrán ser utilizadas para reforzar el servicio a otras personas dadas de alta. "Dice podrán y no serán, como ocurría hasta ahora. Pedimos nuevamente que estos pliegos garanticen estos refuerzos", ha incidido. Incluso Domínguez ha abierto la puerta a que se aginen nuevas tareas para mantener las jornadas completas.
De igual forma, el concejal socialista, Paco Galán, ha puesto sobre la mesa que el conflicto real de este asunto "es dignificar a aquellas trabajadoras cuyo primer empleo puede ser cuidar de nuestros dependientes y, en el fondo, dignificar cómo se les atiende". "Sus elementos de innovación producen esa desazón en la calle", le ha reprochado Galán a la consejera de Políticas Sociales, Marian Orós.
LA DERECHA RECHAZA LA MOCIÓN
Tanto PP como Vox se han posicionado en contra. La consejera del área, Marian Orós, ha dicho de manera directa a las trabajadoras del servicio de ayuda a domicilio que "las están engañando" al tiempo que ha afirmado que, para su equipo de gobierno, "la máxima prioridad son los mayores, que tengan un servicio adecuado que se ajuste a sus necesidades y gustos, previniendo la dependencia".
En este sentido, ha recordado que los refuerzos son "apoyos a usuarios porque con su servicio ordinario no se cubren sus necesidades". Es decir, ha insistido, "no es un derecho de convenio, sino que es una medida que adopta este ayuntamiento". "Hasta ahora cuando había una baja temporal, ustedes se quedaban sin jornada laboral completa. Hasta ahora, hubiera o no necesidad, había refuerzos para cubrir la jornada y, por lo tanto, había una desviación absoluta del objetivo de los refuerzos, dándose incluso casos tan paradójicos de que había sobrerefuerzos a usuarios que no lo necesitaban", ha asegurado Orós.
"Si se cubren las bajas y se hacen los refuerzos cuando sean necesarios, no va a verse mermada su jornada laboral. Creo que las están engañando, que hay algún sindicato que tiene interés en agitar fantasmas del miedo. Tenemos pendiente la resolución del Tacpa y, les aseguro, que si en algún caso tuviéramos que modificar, no tengo ningún problema en cumplir con ella", ha concluido.
En su caso, desde Vox, el concejal Armando Martínez se ha limitado a exponer que para estos temas "están los sindicatos y las negociaciones colectivas". Además, ha especificado que, con el nuevo pliego, el contrato ha subido de 20 a 30 millones de euros, ya que el precio por hora ha subido de los 18 a los 27 euros. "En la situación económica, en lo que tiene que ver con este ayuntamiento, no hay nada que reprochar", ha concretado.