La "Tardebuena" abarrota Zaragoza: "Me quedaré hasta que me llame mi madre para ir a cenar"
Mientras unos se ponen ya a partir el jamón, cocer las gambas o ultimar los detalles de la cena, otros se adelantaban al brindis para celebrar la Navidad unas cuantas horas antes de la cena de Nochebuena. Y aunque nunca faltan los motivos para juntarse con familia y amigos, uno lo hace de mejor gana en la popular "Tardebuena" que ya hace algunos años que abarrota los bares y el centro de Zaragoza. El Tubo era un hervidero ya este miércoles a partir de las 12.00 cuando grupos de amigos, sobre todo jóvenes estudiantes, corrían a hacerse por una mesa en Bodegas Almau, El Champi, Doña Casta o cualquiera de los bares de la zona de ocio por excelencia.
Y es que había que asentarse, pues el vermú pasaría pronto al "tardeo" con algún que otro cubata y así hasta que el cuerpo aguantase. Eso sí, llegando a tiempo a la cena. "Hemos venido un poco antes de las 12.00 y el plan pues es beber mucho, comer poco e intentar que no se nos suba demasiado", contaba una joven con un árbol de Navidad a modo de gorro.
A las seis y media, las siete o las ocho. Algunos no tenían demasiado clara la hora de regreso mientras que a otros el toque de queda se lo ponían sus progenitores. "Yo me iré cuando me llamen mis padres que si no luego hay lío...", aseguraba entre risas un joven. La mayoría, a pesar de las cervezas, los vinos y las ganas de celebrar, tenían todavía compromiso: "Yo a las seis y media me voy seguro, que hay que ayudar a los padres a hacer la cena", reconocían.
Cada vez más de moda, la "Tardebuena" abarrotaba no solo el Tubo sino también locales de la Zona o la plaza de Los Sitios. A pesar del frio, el sol hacía acto de presencia creando el momento perfecto para juntarse entre amigos y familia. "Venimos todos los años y se crea muy buen ambiente. Así es como que empezamos la Navidad también entre amigos y luego con la familia. Nos encanta", aseguraba otro grupo de amigas.
Así, "comiendo poco" para reservarse para la cena y con muchas ganas de brindar por una Feliz Navidad con unas cuantas horas de adelanto, los bares se iban llenando en El Tubo compartiendo risas y momentos entre amigos.