Tanke, el luchador zaragozano que ya ha conquistado el Vive Latino 2025
Con el pecho lleno de rasguños, un traje de camuflaje y una máscara con una imponente “T” en el centro, Tanke ha salido del ring del Vive Latino 2025 convertido en uno de los grandes protagonistas del festival. No solo por sus hazañas sobre el cuadrilátero, sino por su presencia en los conciertos en los que ha coreado canciones y se ha hecho fotos con todos los asistentes que han visto en él su carisma como uno de los grandes atractivos del festival.
"Ha sido espectacular. El público se lo ha pasado en grande vitoreando a los técnicos y abucheando a los rudos", ha contado con una sonrisa tras su primer combate. Y lo ha dicho con la seguridad de quien no ha improvisado: Tanke es presidente y entrenador de Aragón Championship Wrestling, una asociación fundada en 2022 que reúne a decenas de chavales deseosos de aprender a caer, volar y pelear como en los cuadriláteros mexicanos. "Empezamos con cosas básicas y luego hemos ido con técnicas más avanzadas. Todo el que quiera puede venir a probar", ha asegurado.
Ahora bien, uno de los detalles que no ha pasado desapercibido por los asistentes ha sido precisamente su traje. A decir verdad, difícil de conseguir al encontrarse lejos de México. "Allí hay muchos artesanos que han confeccionado máscaras, botas y trajes de lucha libre. Son baratos, pero traerlos es complicado. Por eso aquí o te lo haces tú o lo encargas a alguien como mi amigo Ambel Street, que los ha diseñado como más nos ha gustado", explicaba.
Más allá de las caídas y las llaves, Tanke ha vivido cada combate como un encuentro con su público: "Lo más bonito han sido los fans que han venido a conocerte y se han querido hacer fotos contigo. Ha sido mágico", reconocía.
Y aunque en el Vive Latino ha venido a competir y disfrutar de los buenos combates, confiesa que también se va a dejar llevar por la música: "Estamos aquí para luchar, pero también para escuchar buena música". Porque si algo ha dejado claro el luchador zaragozano es que en este festival hay sitio para todo: guitarras, pogos y, por supuesto, vuelos desde la tercera cuerda.