El nuevo edificio del Albergue Municipal, el cual ha sido posible gracias a una inversión de cinco millones de euros es ya una realidad activa. Este nuevo espacio ha permitido modernizar y ampliar unas instalaciones clave para la atención a las personas más vulnerables. Entre sus funciones, este incorpora nuevos espacios destinados a talleres formativos y ocupacionales.
La actuación ha supuesto la incorporación de 949 metros cuadrados adicionales y la reorganización del centro en distintos edificios, separando las áreas de atención social y sanitaria de las zonas de pernocta, aseo y manutención. Además, se han sumado 40 nuevas plazas residenciales ya operativas tras una recepción parcial de las obras realizada el pasado diciembre.
El nuevo edificio permitirá reforzar el Plan de Primera Oportunidad, con itinerarios individualizados de acompañamiento orientados a la recuperación de la autonomía personal. El centro se consolida así como un recurso de referencia para la intervención social, psicológica y formativa.
TALLERES Y ATENCIÓN SOCIAL
Entre los talleres que ya se desarrollan destacan cursos de cocina, peluquería, mecánica de bicicletas o competencias digitales, junto a actividades ocupacionales como jardinería, costura, música o lectura. En total, 172 personas participan actualmente en estas iniciativas.
En este sentido, la alcaldesa de Zaragoza, Natalia Chueca, ha destacado durante su visita que estos espacios permiten "generar oportunidades reales de vida" y avanzar en procesos de inclusión social y laboral.
Esta actuación se enmarca como la mayor reforma del albergue desde su apertura en 1989, con una reorganización integral que mejora tanto las condiciones de los usuarios como del personal municipal. De esta forma, el nuevo complejo separa los usos administrativos y de intervención social de las áreas de alojamiento, con el objetivo de mejorar la calidad del servicio y la convivencia dentro del centro.

