Suiza presentará en la Expo sus avances tecnológicos para mejorar el medio ambiente

La investigación sobre el agua es un punto fundamental en un país como Suiza, repleto de glaciares, manantiales y lagos. Desde el instituto Eawag partirá en junio un destacamento de científicos que presentarán en la Tribuna del Agua de la Expo una aplicación innovadora para la depuración de agua que puede salvar muchas vidas.

Zurich.- Algunos de los avances científicos desarrollados en Suiza serán presentados durante Expo Zaragoza 2008. Los científicos del instituto suizo de investigación Eawag, en Zurich, presentarán en la Tribuna del Agua la iniciativa SODIS. Se trata de la utilización de las botellas de plástico PET (la mayoría de las de agua o refrescos), combinadas con la luz del sol para tratar aguas no potables. Desde Eawag, su subdirector, Rik Eggen, asegura que “las altas temperaturas, ya que el agua llega a 80 grados, combinadas con los rayos ultravioletas son capaces de matar a la mayoría de gérmenes o bacterias, entre ellos, los de la diarrea”.

Desde Eawag aseguran que la grandeza de este proyecto radica en su sencillez, puesto que se reutilizarían estos envases que son fáciles de conseguir y baratos. “Se podría reducir la mortalidad infantil y los casos de diarrea aguda”, afirma Eggen. El proceso sería tan sencillo como llenar las botellas de agua y colocarlas en el tejado de la casa para que absorban luz y calor. Insisten en que si se pinta la botella de negro el proceso todavía es más efectivo, puesto que este color atrae la luz solar.

Una de las principales barreras que los investigadores de Eawag tiene en cuenta es el cambio de costumbres. "Primero hay que explicar a la gente cuál es el motivo por el que caen enfermos, y luego, conseguir que acepten este sistema", explica uno de los investigadores de Eawag, el doctor Eduard Hoehn. Algunas comunidades de países como Kenia, Bangladesh y Vietnam ya lo están empezando a poner en práctica.

40 años investigando el agua

Asimismo, desde Eawag, una entidad asociada a la escuela politécnica de Zurich desde hace 40 años, han desarrollado otras iniciativas de ahorro de agua como el inodoro NO-MIX. “Hoy por hoy, la orina humana está llena de restos farmacéuticos como ibuprofeno u hormonas que no deberían llegar por las cañerías a la naturaleza –denuncia el subdirector del instituto-. Desde Eawag hemos cerrado el circuito y hemos encontrado el modo de convertir la orina en nitratos que servirían como abono”. NO MIX se trata de una taza que separa la orina de las heces, evitando así que sustancias tóxicas invadan los ecosistemas acuáticos. El principal problema que destacan desde Eawag es la indiferencia por parte de las plantas depuradoras que no consideran esto como un problema y consideran que el elevado coste de las nuevas instalaciones no compensaría.

Respecto a la restauración ambiental, desde Eawag también han comenzado a intervenir en algunos ríos suizos. La estrategia que utilizan es la de crear meandros artificiales, haciendo así más sinuoso el cauce fluvial para que el espacio para la fauna y flora se alargue, además de frenar el caudal del río, acumulando limos y previniendo de la erosión.

Innovaciones para la Expo

Los visitantes al pabellón suizo podrán aliviar el calor veraniego gracias a un sistema de refrigeración sostenible. Se utilizará una gran vela de barco rociada con agua, que tendrá una triple función: por un lado será pantalla de proyección de un bucle de imágenes acuáticas que durará 10 minutos, también de sonorización y por otro se trata de un sistema de refrigeración energéticamente eficiente y alimentado por agua. Unos aspersores salpicarán el interior de la vela con agua fresca, que formará una masa de aire frío que refrescará la sala. El director de Presencia Suiza, Johannes Matyassy, aseguró que la vela podrá “reducir hasta en 10º centígrados el calor del exterior”. Un ejemplo más de la apuesta de Suiza por la protección del medio ambiente.

Además, se prevé que hasta 40.000 personas se trasladen hasta la Expo gracias a las cinco embarcaciones solares que Zaragoza ha comprado a la empresa suiza MW Line S.A. Estos barcos son ecológicos y sostenibles, y según sus fabricantes no tendrán problemas con el cierzo ya que “han aguantado pruebas de resistencia tan fuertes como una tormenta”.