La Asociación Stop Ruido Zaragoza ha denunciado públicamente que la existencia de algunas terrazas en varias calles de la ciudad está obstaculizando el paso de ambulancias y otros servicios de emergencia, una situación que consideran "una vulneración del derecho a la asistencia sanitaria urgente". El último de estos hechos tuvo lugar esta misma semana, cuando una ambulancia atravesó con dificultad la calle Cádiz entre sillas y sombrillas.
La entidad recuerda que "los bares no pueden ocupar zonas de paso de emergencia ni impedir el acceso de servicios esenciales", y señala que el problema no es solo de civismo, sino también de gestión municipal. "Supone un fallo en la gestión. Los permisos de terrazas deben respetar el paso de vehículos de emergencia, con un mínimo de tres metros de anchura según la normativa vigente en la mayoría de municipios", subrayan.
Stop Ruido advierte de que, en caso de que se produzca un retraso o daño por la obstrucción de una vía, podría existir "responsabilidad administrativa o incluso penal". La asociación denuncia que esta situación "muestra cómo el espacio público se privatiza en detrimento de su función básica: servir al bien común".
Según el colectivo, tanto la calle Cádiz como otras zonas del centro de Zaragoza presentan un exceso de terrazas que "perjudican la salud doblemente: por el ruido constante y por el bloqueo a los servicios de emergencia". Y, al final, "las terrazas, pensadas para dinamizar la ciudad, se convierten en un obstáculo para la convivencia y la seguridad".
La asociación reclama en definitiva al Ayuntamiento de Zaragoza una revisión inmediata de las licencias de terrazas y una garantía de que se respete el espacio mínimo de emergencia, con el fin de evitar que la búsqueda de ocio "se anteponga al derecho a la vida y la seguridad ciudadana".

