Zaragoza.- La sociedad, políticos y empresarios aragoneses se han dado cita, diez años después, en el Palacio de Congresos de Zaragoza para conmemorar lo que fue uno de los eventos más importantes que ha vivido la ciudad durante el siglo XXI: la Expo 2008.
En una gala conmemorativa –"La Expo, 10 años después"-, los presentes han podido disfrutar de actuaciones y de presentaciones, pero también han repasado los logros que consiguió esta exposición internacional que, desde el 14 de junio de 2008 hasta el 14 de septiembre del mismo año logró reunir a más de cinco millones y medio de visitantes.
El presidente de Aragón, Javier Lambán, ha querido agradecer a la sociedad todo el esfuerzo para que este proyecto saliera adelante pero, en especial, a Juan Alberto Belloch, de quien ha dicho "fue el nombre propio de la Expo sobre todos los demás". Según Lambán, "este evento demostró que si todos los aragoneses vamos unidos, podemos enfrentar con éxito cualquier desafío".
La gala de este jueves también tiene que servir, en palabras del presidente, para retomar "los procesos olvidados" y "las sinergias positivas" que dejó la exposición y volver "a pensar a lo grande". Por ello, y con motivo de este aniversario, el Gobierno presentará dos proyectos que "se inscriben en el legado de la Expo, del agua y el desarrollo sostenible".
Uno de ellos, para dar mayor utilidad al edificio más emblemático que dejó la Expo 2008, el Pabellón Puente, con el objetivo de convertir la ciudad en referencia internacional en movilidad. Por otro lado, tal y como sucedió hace diez años, también se volverá a situar el Ebro como eje vertebrador de la ciudad gracias al Plan Ebro 2030 que, según Lambán, "pretende conseguir que el río se convierta en el corredor verde más importante de España".
Este proyecto se pone en marcha dentro de la Agenda 2030 de las Naciones Unidas para el Desarrollo Sostenible. Por ello, se avanzarán tres líneas para crear una agenda internacional de eventos en torno al agua, se desarrollará el Plan de Educación e Inclusión Digital hacia las nuevas economías y, el Plan de Desarrollo Sostenible de la Ribera del Ebro, que pretende crear un factor de riqueza y recreo en el mayor pulmón de la ciudad.
A la gala, además del resto de representantes del Gobierno de Aragón, ha asistido el que fuera presidente de la Exposición Internacional de 2008, Roque Gistau, que, a pesar de que ha asegurado que este evento "tuvo luces y sombras" y que "hubo cosas que se hicieron mal y otras deben persistir", ha asegurado que, a partir de ahora, la misión debería ser "rematar las cosas y dotar de contenido a todos los pabellones". Asimismo, Gistau ha abogado por crear un Centro de Transferencia del Conocimiento para aprovechar todas aquellas cosas que sí se hicieron bien.
Con un aforo casi completo, con música, actuaciones y charlas, se han revivido esos tres meses que transformaron no solo las principales infraestructuras de la ciudad para convertirse en la "capital mundial del agua", sino también a toda la sociedad aragonesa.
La gala ha repasado, igualmente, cada uno de los pabellones que se instalaron así como anécdotas de esos tres meses. Para ello, se han proyectado diversos vídeos y se ha contado con la experiencia y opiniones de personas que lo vivieron en primera persona.
"La Expo, 10 años después" también ha contado con la presencia de todos sus protagonistas empresariales, como Acciona, grupo patrocinador de la gala, que participó en el evento de 2008 con un pabellón basado en una espiral en el que promovió el desarrollo sostenible mediante tres zonas expositivas: Tierra, Agua y Aire.
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