Dotar de espacios accesibles a la ciudadanía es uno de las normas fundamentales del siglo XXI para todo tipo de administraciones públicas y edificios en general. Es por este motivo que el Ayuntamiento de Zaragoza, a través de su área de Políticas Sociales, dará un paso más allá con la instalación de un cambiador inclusivo en uno de los puntos más emblemáticos de la capital aragonesa.
Este nuevo equipamiento será pionero. Y es que, entre otras cosas, contará con un baño adaptado para personas ostomizadas (aquellas que han pasado por una operación quirúrgica para crear una abertura en el cuerpo para derivar la salida de un órgano hueco), el segundo público de Aragón tras el recientemente inaugurado en el nuevo Centro de Convivencia para Mayores Luis Buñuel.
En concreto, este nuevo cambiador se ubicará en los aseos públicos situados detrás de la fuente de la Hispanidad y permitirá a personas con discapacidad disponer de un espacio adaptado a sus necesidades, garantizando su higiene y bienestar en condiciones de seguridad y comodidad.
Para asegurar un acceso adecuado y controlado al mismo, este se abrirá con una llave que estará disponible para todas aquellas personas que lo necesiten en la Oficina de Turismo de la plaza del Pilar. Dispondrán también de una copia las principales entidades de discapacidad de la ciudad. De este modo, el Ayuntamiento busca facilitar su uso tanto a la población zaragozana como a turistas con discapacidad que visiten la ciudad.
GARANTIZAR LA ACCESIBILIDAD DE LOS SERVICIOS PÚBLICOS
Esta actuación representa un nuevo avance en la implementación de la Ordenanza de Accesibilidad y Derechos de Zaragoza, que tiene como objetivo eliminar barreras y fomentar la igualdad de oportunidades. El Ayuntamiento sigue apostando por una ciudad más inclusiva, garantizando que todas las personas, independientemente de su grado de discapacidad, limitación de movilidad o dependencia, puedan disfrutar de los espacios públicos en condiciones de igualdad.
Con la instalación de este cambiador inclusivo, Zaragoza se sitúa a la cabeza de las ciudades que apuestan por este tipo de infraestructuras, consolidando su compromiso con la accesibilidad universal. A este primer cambiador se sumarán futuros avances similares en espacios públicos de uso cotidiano por personas con discapacidad, como instalaciones deportivas.

