Sampedro canta en Zaragoza la "Balada del agua" para prevenir del "destrozo que se hace del medio ambiente"

El escritor y miembro de la Real Academia Española José Luis Sampedro ha presentado este miércoles en la Tribuna del Agua de la Expo su último trabajo, "La balada del agua". Se trata de una reflexión sobre la naturaleza, el ser humano y su forma de conocer el mundo que procura alertar de la destrucción del medio ambiente.

Zaragoza.- La Tribuna del Agua ha continuado este miércoles con su actividad y en esta ocasión el escritor y miembros de la Real Academia Española (RAE) José Luis Sampedro ha presentado su último trabajo: “La balada del agua”. Se trata de una reflexión que su compañero de profesión Ignasi Riera ha calificado como presocrática y postsocrática por sus disertaciones sobre la naturaleza y sobre el modo de conocer del ser humano. Además, ha asegurado que es un autor que provoca debate “por lo que dice, por lo que ha dicho y por lo que no está dispuesto a aceptar”.

Con esta obra, Sampedro busca alertar sobre “el destrozo que se hace del medio ambiente”. “Destruir el mundo en que vivimos es destruir la casa en que habitamos y está demostrado el destrozo que estamos realizando”, se ha quejado el escritor. Además, ha advertido de que el hombre se está alejando “de la conciencia de la naturaleza, de sus necesidades, de sus características y de sí mismo como naturaleza”.

Sin embargo, la reflexión de José Luis Sampedro en esta “Balada del agua” también llega al mismo modo en que se ve esa naturaleza. Parte de la base de que está formada por los cuatro elementos básicos, agua, tierra, fuego y aire. Para el autor del libro “el mundo es incognoscible, el ser humano no puede saber qué es el mundo porque lo hace mediante los sentidos, que son limitados”. Sampedro ponía como ejemplo que el hecho de saber que la materia está formada por átomos no permite conocer este elemento porque no se percibe.

De este punto, el miembro de la RAE extraía una última conclusión acerca de la condición del ser humano. “Siento, luego existo”, ha manifestado, manteniendo que lo propio del hombre es su capacidad de sentir por encima de la de pensar.