El Ayuntamiento de Zaragoza ha iniciado las primeras mediciones de ruido asociado al ocio en distintos puntos de la ciudad, con el objetivo de localizar y caracterizar los principales focos que afectan a la convivencia. Esta acción forma parte de la Estrategia de Gestión del Ruido Ambiental y constituye un paso previo al futuro Plan de Acción que se desarrollará a partir del Mapa Estratégico de Ruido, aprobado recientemente por el Gobierno municipal.
Entre finales de junio y principios de julio, la empresa adjudicataria AAC Centro de Acústica Aplicada instaló sonómetros en seis zonas de la ciudad, incluyendo la calle Manifestación, la Plaza de Santa Cruz-Plaza de San Braulio, Doctor Cerrada, Plaza de San Miguel-calle Heroísmo, la zona de Doctor Casas-Bolonia y la plaza de Los Sitios.
EN OTOÑO HABRÁ NUEVA CAMPAÑA DE MEDICIONES
Los equipos recopilaron información durante varios días para establecer un diagnóstico inicial. En otoño, se llevará a cabo una segunda campaña de mediciones en nuevos puntos, como la plaza de San Francisco, San Vicente de Paúl-La Magdalena o León XIII-Pedro María Ric.
La consejera de Medio Ambiente, Tatiana Gaudes, ha destacado que estos trabajos reflejan el compromiso municipal para mejorar la calidad de vida de los vecinos: “Vamos a recopilar datos que nos permitan poner en marcha iniciativas que favorezcan la convivencia y el bienestar ciudadano en relación con un problema tan cotidiano como es el ruido”.
¿QUÉ ES EL MAPA DEL RUIDO?
El Mapa Estratégico de Ruido, que se actualiza cada cinco años, es una herramienta clave para determinar el grado de exposición de la población a la contaminación acústica y evaluar la eficacia de las medidas aplicadas. El documento actual se basa en datos de 2022, aunque el Consistorio ya prepara un nuevo estudio que se publicará en 2027 para ajustarse a la realidad actual de Zaragoza.
El Plan de Acción derivado del Mapa se centrará en el ruido generado por el ocio, la movilidad y otros factores que influyen en la convivencia. No incluye actividades como el aeropuerto civil o las operaciones militares, que están fuera del ámbito de aplicación de la normativa. El objetivo final es que las futuras medidas permitan reducir los niveles sonoros más conflictivos y garantizar un entorno urbano más habitable.