La Romareda ya casi es historia: los escombros abren paso a la reconstrucción

Solo quedan en pie las torres de iluminación y parte de la Tribuna de Preferente
La demolición de la vieja Romareda está a punto de terminar. Foto: Lorena Torrijo
photo_camera La demolición de la vieja Romareda está a punto de terminar. Foto: Lorena Torrijo

La Romareda se borra del horizonte zaragozano más rápido de lo previsto. La demolición del histórico estadio avanza a toda máquina, con apenas las torres de iluminación y parte de la Tribuna de Preferente aún en pie. Los trabajos han progresado con mayor agilidad de la esperada, adelantando en dos semanas el calendario marcado por los técnicos.

Este ritmo permitirá que la nueva fase de construcción arranque de inmediato. Está previsto que durante este mes de agosto comiencen las obras en la zona del Gol Sur, donde ya se han completado las tareas previas de excavación.

A finales de septiembre, se iniciarán los trabajos estructurales del resto del nuevo estadio, que aspira a ser un referente arquitectónico y deportivo para la ciudad. Se arrancará entonces con la cimentación y los trabajos en sótanos tanto en la Tribuna Este como en la Tribuna Oeste.

EVOLUCIÓN DE LOS TRABAJOS

La Tribuna Preferente y las torres de iluminación son lo único que queda en pie. Foto: Lorena Torrijo
La Tribuna Preferente y las torres de iluminación son lo único que queda en pie. Foto: Lorena Torrijo

Mientras tanto, el Ayuntamiento de Zaragoza ha reforzado los protocolos de control ambiental para reducir al mínimo el impacto en el entorno. Se han instalado sistemas de medición continua de partículas para limitar la emisión de polvo, especialmente cerca del hospital Miguel Servet, con el que se mantiene una coordinación constante durante esta etapa.

A lo largo del mes de agosto, se completarán las tareas de segregación y retirada de materiales de demolición, priorizando su reutilización y reciclaje. Paralelamente, comenzarán las labores de movimiento de tierras y las catas técnicas necesarias para identificar los servicios afectados en el entorno de la Tribuna Este, una fase crucial para preparar el terreno de cara a las próximas etapas constructivas.

El desmontaje de la vieja Romareda, cargado de simbolismo, deja paso a un proyecto ambicioso que transformará por completo la experiencia futbolística en Zaragoza. El recuerdo del estadio que durante décadas fue testigo de grandes momentos deportivos se entremezcla ahora con la expectación por ver cómo se levanta el nuevo templo del fútbol aragonés.

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