La reforma de Coso y plaza San Miguel arrancará después del Pilar y durará año y medio

La obra empezará en la zona más próxima al Teatro Principal en el Coso
El Consistorio no atenderá la alegación de una plataforma de vecinos y comerciantes que pedían empezar la obra más tarde de la Navidad

Zaragoza se prepara para transformar uno de sus ejes céntricos más emblemáticos. Tras las Fiestas del Pilar, arrancará la esperada reforma integral del Coso y la plaza de San Miguel, “un ambicioso proyecto que no solo busca modernizar el centro histórico, sino convertirlo en un espacio más amable, accesible y sostenible para vecinos y visitantes”, en palabras del consejero de Urbanismo, Víctor Serrano, que ha presentado este viernes la iniciativa. Las obras durarán 17 meses y supondrán una inversión cercana a los 9 millones de euros.

El Ayuntamiento de Zaragoza ha aprobado definitivamente el proyecto, lo que activa los trámites para su licitación. La actuación, que se desarrollará en cuatro fases y afectará a más de 15.700 metros cuadrados, empezará en el último trimestre del año.

Aunque vecinos y comerciantes de la plaza San Miguel habían solicitado retrasar los trabajos hasta después de Navidad para evitar afectar dos campañas navideñas, Serrano ha defendido la planificación prevista. “Es una obra que debía llevar los plazos indicados, los plazos en los que se ha trabajado por parte de los técnicos, y era inevitable”, ha asegurado, recordando que en otros casos, como la calle Manifestación, sí se pudo ajustar el calendario.

ACERAS MÁS AMPLIAS CON MÁS ESPACIO PARA EL PEATÓN

Imagen de archivo de la presentación del proyecto por la alcaldesa de Zaragoza, Natalia Chueca

La reforma supondrá un antes y un después en el paisaje urbano. En el Coso, las aceras variarán en anchura —desde 2,5 hasta 10,9 metros— favoreciendo la accesibilidad y priorizando al peatón. Se mantendrá una calzada con dos carriles para tráfico y se añadirá un carril bici a nivel de calzada. “Va a tener un Coso distinto, un Coso en el que gana espacio y protagonismo el peatón, en el que se incorpora por primera vez la jardinería, con grandes parterres, con flores, con árboles… un espacio más verde y saludable”, ha resumido Serrano y ha añadido que“ tendrá efectos muy positivos para el comercio de la zona”.

El entorno será completamente renovado con 39 nuevos árboles —37 tilos y 2 tulíperos—, diez jardineras y zonas verdes adaptadas al ancho de las aceras. Además del cambio estético, se renovará completamente el subsuelo con la sustitución de antiguas conducciones de agua potable, redes de saneamiento deterioradas y alumbrado público, que pasará a ser LED, más eficiente y sostenible.

La plaza de San Miguel también experimentará una transformación profunda. La calzada se desplazará para generar un área peatonal más amplia junto a la iglesia, con 27 nuevos árboles, jardineras florales y arbustivas, un carril bici reubicado y elementos de mobiliario como bancos, sillas y aparcabicis. El objetivo es devolver protagonismo al ciudadano en un entorno naturalizado.

Una pérgola de sombra con sistema de lluvia de agua a demanda, zona de juego acuático infantil y alumbrado solar completarán esta renovación.