Asociaciones y vecinos de la zona del Parque Bruil han mostrado su preocupación por la posible tala de un pino con la copa descompensada pero que, según indican, podría estabilizarse mediante un sistema de anclajes propuesto por la Asociación Naturalista de Aragón (ANSAR) al consistorio. En un principio y según explican los vecinos, el Servicio de Parques y Jardines les transmitió que estudiaría esta propuesta, aunque posteriormente han conocido por la prensa la decisión municipal de talar el árbol.
Los colectivos advierten de que la plantación de nuevos árboles “no resuelve la pérdida” de ejemplares maduros, ya que estos desempeñan funciones ambientales que no pueden sustituirse a corto plazo. Las entidades recuerdan además que el vecindario del entorno del río Huerva y del propio parque Bruil lleva tiempo denunciando la falta de cuidado del arbolado de este espacio, que procede en parte de la antigua finca de la familia Bruil y que contaba con una gran variedad de especies.
Ante esta situación, los colectivos reclaman detener la tala y retomar un proceso de diálogo institucional con el consistorio en la que se tenga en cuenta la participación vecinal, técnica y ambiental. Consideran además que, en un proyecto financiado con fondos europeos y presentado como de “renaturalización”, deben garantizarse “transparencia, participación y coherencia ambiental real".
Además, destacan que hace algo más de un año, en una reunión con el Ayuntamiento y Ecociudad permitió modificar el trazado de un colector previsto en las obras del río para salvar un conjunto de árboles. Según las asociaciones, aquella decisión fue “un ejemplo de diálogo efectivo” y demostró cómo la participación ciudadana puede mejorar decisiones técnicas. Sin embargo, denuncian que diez de aquellos árboles han sido finalmente talados durante las obras “sin aviso ni explicación pública”.
EL AYUNTAMIENTO DE ZARAGOZA ASEGURA QUE ES PELIGROSO
El consistorio de la capital aragonesa señala que la retirada del pino prevista en el Parque Bruil responde exclusivamente a criterios de seguridad, tras detectarse síntomas de inestabilidad que podrían suponer un riesgo de caída. Desde el Ayuntamiento recuerdan que, en el entorno urbano, los pinos tienden a volverse más inestables con el paso de los años debido a que su sistema radicular no siempre se desarrolla de forma adecuada en este tipo de suelos y espacios limitados.
Desde el área municipal explican además, que la alternativa planteada por la ANSAR que consistente en estabilizar el árbol mediante sistemas de anclaje, no se considera viable en este caso concreto. Añaden que no se trata de una especie protegida ni de un ejemplar catalogado como árbol singular o histórico, por lo que la intervención responde a criterios técnicos habituales en la gestión del arbolado urbano cuando existe riesgo potencial.
El Ayuntamiento subraya que la retirada del pino irá acompañada de su sustitución inmediata por un nuevo ejemplar de Celtis australis (almez), que será plantado junto al lugar donde se encuentra el actual árbol. Esta actuación se suma a las recientes plantaciones realizadas en el parque, donde hace apenas unos días se incorporaron un centenar de árboles dentro del proyecto del Bosque de los Zaragozanos, en el marco de los trabajos de mejora del Parque Bruil antes de su reapertura prevista para esta primavera.

