Protesta del bus urbano en Zaragoza: denuncian jornadas excesivas y riesgo para la seguridad

 Representantes sindicales exigen una actuación más ágil y eficaz de Inspección de Trabajo
Los trabajadores del bus urbano de Zaragoza protestan frente a la sede de Inspección de Trabajo en el edificio Trovador
photo_camera Los trabajadores del bus urbano de Zaragoza protestan frente a la sede de Inspección de Trabajo en el edificio Trovador. Foto: Aragón Press

Los trabajadores del autobús urbano de Zaragoza se han concentrado este martes ante la sede de la Inspección de Trabajo para denunciar la “falta de seguridad” que, aseguran, provoca el exceso de horas y la escasez de plantilla en el servicio. Convocados por el comité de empresa de Avanza, representantes de todos los sindicatos han protestado frente al edificio Trovador para exigir una actuación más ágil y eficaz del organismo inspector ante las denuncias laborales presentadas en los últimos meses.

Durante la concentración, el presidente del comité de empresa, Raúl Cabeza, ha criticado los retrasos en la resolución de los expedientes. Según ha explicado, en 2025 se registraron cerca de una veintena de denuncias, algunas desde septiembre, de las que solo una parte ha recibido respuesta. “Las resoluciones llegan tarde y muchas veces nos dicen que la empresa ya ha actuado, lo que nos deja en una situación de indefensión”, ha señalado, reprochando a la Inspección su falta de rapidez.

MÁS HORAS EXTRAORDINARIAS

El comité relaciona esta situación con la falta de conductores y de personal de mantenimiento, que ha obligado a realizar 66.317 horas extraordinarias durante el último año, un 35,1% más que el anterior, mientras la plantilla se mantiene en torno a los 1.300 trabajadores. La ampliación del servicio y los cambios en varias líneas urbanas, subrayan, se han hecho sin el refuerzo necesario de personal, incrementando la carga de trabajo y el cansancio de los conductores.

Según los representantes sindicales, esta sobrecarga ha supuesto la denegación de casi 8.000 días de descanso y el incumplimiento de los tiempos máximos de conducción, con el consiguiente impacto en la seguridad del servicio. A ello se suman las quejas por el estado del mantenimiento de los autobuses y de las cocheras de Miguel Servet, donde denuncian averías recurrentes y varios accidentes laborales en el último año. Los trabajadores advirtieron de que mantendrán las movilizaciones si no hay cambios.

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